Progression of Radiographic Joint Erosion During Low Dose Corticosteroid Treatment of Rheumatoid Arthritis
HAROLD E. PAULUS, DANIEL Di PRIMEO, MARIE SANDA, JOSEPH M. LYNCH, BRUCE A. SCHWARTZ, JOHN T. SHARP, HARRY K. GENANT, and BARBARA N. WEISSMAN.
J Rheumatol 2000;27:1632-7
Los autores, partiendo de la información previamente reportada de que 7,5 mg de prednisolona diarios en pacientes con artritis reumatoidea (AR) temprana previenen el daño articular, realizaron este estudio en otra población de pacientes.
Se analizó la velocidad de progresión radiológica en 824 pacientes con AR que participaron en un estudio prospectivo y randomizado que comparó etodolac (150 o 500 mg dos veces por día) e ibuprofeno (600 mg cuatro veces por día). No se autorizó el uso de drogas modificadoras de enfermedad (DMARD).
La prednisona a dosis menores a 5 mg diarios fue continuada en 197 pacientes (promedio 4.37 mg por día) que hubieran comenzado terapia con prednisona al menos 6 meses antes del estudio, pero no se autorizaron nuevas terapias con prednisona.
Las radiografías estandarizadas de mano y carpo fuero practicadas anualmente y al terminar el estudio; los puntajes de erosión articular y pinzamiento articular de 3 lectores independientes fueron promediados y las velocidades de progresión fueron comparadas.
El promedio de duración de la artritis reumatoidea fue de 3,6 años (rango 1 a 7 años), las edades de los pacientes osciló entre 21 a 78 años, 71% fueron mujeres. De los 824 pacientes, los que tomaron prednisona tuvieron mayor posibilidad de haber recibido drogas modificadoras de enfermedad, y al ingreso tuvieron mayores scores radiográficos y mayores índices de actividad de la enfermedad. No obstante, para el subgrupo de 252 pacientes con AR de duración de 12 a 24 meses, los scores radiográficos pre-estudio no fueron diferentes, hubieran o no tomado prednisona. El promedio (+- SD) en los puntajes de incremento mensual de erosión fue 0,228 +- 0,37 para los pacientes con prednisona y 0,206 +- 0,35 para los pacientes sin prednisona (p=0.994 por ANCOVA). El subgrupo de 12 a 24 meses de duración al momento de entrada al estudio tampoco mostró efecto significativo de la prednisona sobre la progresión de erosiones.
Los autores concluyen que la baja dosis clínicamente prescripta de prednisona, menor a 5 mg diarios no previno el daño radiológico en los 197 pacientes del estudio y que el riesgo/beneficio del tratamiento crónico con prednisona en pacientes con artritis reumatoidea temprana permanece incierto.
Comentario del editor:
Es muy interesante el hallazgo, pues en términos generales los reumatólogos tendemos a usar la menor dosis posible de prednisona, a título más antiinflamatorio que modificador de enfermedad, si es posible inferior a 5 mg diarios. No obstante, hubiera deseado que el estudio fuera hecho con la misma dosis de prednisona que anteriormente reportado como benéfico. Además, probablemente exista sesgo poblacional en términos de severidad de la enfermedad en los pacientes con prednisona, con mayor posibilidad de daño articular consecuentemente.