Trastornos del espectro autista
Centro de Defectos Congénitos y Deficiencias del Desarrollo de EEUU (NCBDDD).
Introducción:
Los trastornos del espectro autista (TEA) son un grupo de discapacidades del
desarrollo provocadas por una anomalía en el cerebro. Las personas con TEA
tienden a tener problemas sociales y de comunicación. También son propensas a
ciertas conductas repetitivas y no quieren cambios en sus actividades diarias.
Además, muchas personas con TEA aprenden, prestan atención y reaccionan ante
diferentes sensaciones de manera inusual. Los TEA comienzan en la infancia y
perduran durante toda la vida de una persona.
Algunos síntomas de los TEA:
Como lo indica su nombre, los "trastornos del espectro autista" (TEA o ASDs por
sus siglas en inglés) abarcan una amplia variedad de conductas y destrezas. Las
personas que tienen TEA, al igual que todo el mundo, difieren ampliamente en la
maneara como actúan y en lo que pueden hacer. Nunca dos personas con TEA tendrán
los mismos síntomas. Un síntoma puede que sea leve en una persona y grave en
otra. A continuación se indican algunos tipos de problemas y conductas que
podría tener un niño o un adulto con TEA.
- Destrezas sociales: Es probable que las personas con TEA no interactúen
con otras personas de la misma manera como lo hace la mayoría de la gente, o que
sencillamente no les interesen otras personas. Es probable que las personas con
TEA no establezcan contacto visual o es posible que quieran que las dejen solas.
Puede que les cueste entender los sentimientos de otras personas o hablar de sus
propios sentimientos. Es posible que a los niños con TEA no les guste que los
carguen o los abracen, o permiten que los abracen solamente cuando ellos
quieren. Pareciera que algunas personas con TEA no se dan cuenta de que otras
personas tratan de hablarles. Otros pueden estar muy interesados en otras
personas, pero no saben cómo hablarles, jugar o establecer contacto con ellas.
- Habla, lenguaje y comunicación: Cerca del 40% de los niños con TEA no
hablan del todo. Otros tienen ecolalia, es decir, repiten lo que se les dice. Es
posible que repitan las palabras inmediatamente después de haberlas oído o más
tarde. Por ejemplo, si usted le pregunta a alguien con TEA "¿quieres jugo?", esa
persona repetirá "¿quieres jugo?" en lugar de contestar la pregunta. También es
posible que una persona repita una propaganda que oyó en la televisión hace
algún tiempo. Puede que las personas con TEA no entiendan gestos como decir
"adiós" con la mano. Es probable que digan "Yo" cuando quieren decir "Tú" y
viceversa. Es posible que sus voces sean monótonas y pareciera que no pueden
controlar su volumen. Es probable que las personas con TEA se acerquen mucho a
las personas a quienes les están hablando o hablen de lo mismo por mucho tiempo.
Algunas personas con TEA pueden hablar bien y conocen muchas palabras, pero les
cuesta escuchar lo que otras personas dicen. Probablemente hablen mucho de algo
que verdaderamente les guste en lugar de mantener un diálogo con alguien.
- Conductas y rutinas repetitivas: Es probable que las personas con TEA
repitan una y muchas veces más las mismas acciones. Puede que prefieran las
rutinas, donde las cosas estén siempre en el mismo sitio de manera que sepan qué
esperar. Puede que les cueste aceptar cambios en las rutinas familiares. Por
ejemplo, si un niño está acostumbrado a lavarse la cara antes de ponerse la
pijama para irse a la cama, es posible que se moleste enormemente si se le pide
que cambie el orden y antes se ponga la pijama y después se lave la cara.
Los niños con TEA se desarrollan de manera diferente de otros niños. Los niños
que no tienen TEA se desarrollan más o menos al mismo ritmo en áreas tales como
la motora, la cognoscitiva, el área de lenguaje y destrezas sociales. Los niños
con TEA se desarrollan a un ritmo diferente en las diferentes áreas de
crecimiento. Es probable que se atrasen mucho en la adquisición del lenguaje, de
las destrezas sociales y cognoscitivas, mientras que posiblemente sus destrezas
motoras se desarrollen al igual que en otros niños de su misma edad. Puede que
sean muy buenos en armar rompecabezas o en resolver problemas en la computadora,
pero no sepan hacer cosas que a otras personas les parecen muy fáciles, como
hacer amigos y hablar con ellos. Puede que algunos niños con TEA aprendan una
destreza difícil antes de aprender una fácil. Por ejemplo, es posible que un
niño lea palabras largas, pero no sepa reconocer el sonido de la "b". Un niño
podría aprender una destreza para luego perderla. Por ejemplo, puede que un niño
sepa decir muchas palabras, pero al tiempo deje de hablar por completo.
¿Qué trastornos abarcan los TEA?
Los TEA abarcan el trastorno autístico, el trastorno generalizado del
desarrollo, no especificado de otra manera (PDD-NOS, por sus siglas en inglés),
que también incluye el autismo atípico, y el Trastorno de Asperger. Estos tres
trastornos comparten algunos síntomas, pero difieren en cuanto al momento cuando
aparecen los síntomas, la velocidad con que aparecen, cuán graves son y su
exacta naturaleza. Estos tres trastornos, junto con el Síndrome de Rett y el
trastorno por desintegración de la infancia, conforman la amplia categoría de
diagnóstico de los trastornos generalizados del desarrollo.
¿Cuán comunes son los TEA?
En los CDC no sabemos cuántas personas padecen de TEA en los Estados Unidos. Sí
sabemos más acerca de los niños con TEA que los adultos con TEA. Estudios
realizados en Europa y Asia desde 1985 indican que hasta 6 niños por cada 1,000
padecen de por lo menos un TEA. Tenemos información sobre cuán comunes son los
TEA en niños en algunas partes de los Estados Unidos.
Hacemos seguimiento al número de niños con TEA y con cuatro trastornos más en
cinco condados del área metropolitana de Atlanta (Georgia) a través del Programa
de Vigilancia de las Discapacidades del Desarrollo en el Área Metropolitana de
Atlanta (Metropolitan Atlanta Developmental Disabilities Surveillance Program,
MADDSP). En 1996, 3.4 niños de cada 1,000 niños entre 3 y 10 años de edad tenían
por lo menos un TEA en el área metropolitana de Atlanta.
También hemos estudiado la frecuencia de los TEA en Brick Township, New Jersey,
en 1998. Encontramos que 6.7 de cada 1,000 niños entre 3 y 10 años de edad
tenían por lo menos un TEA.
También sabemos que en los Estados Unidos durante el año escolar 2000-2001 más
de 15,000 niños entre 3 y 5 años de edad y más de 78,000 niños y adultos entre 6
y 21 años de edad fueron considerados autistas según la Ley de Educación de
Individuos con Discapacidades (Disabilities Education Act, IDEA). IDEA es una
ley federal que apoya la educación especial y servicios afines para niños y
jóvenes con discapacidades. Sin embargo, hay más niños con TEA que según IDEA
padecen de una discapacidad diferente del autismo. No obstante, hay niños con
TEA que no están incluidos en estos grupos, tales como los niños que asisten a
clases normales, a escuelas privadas o que reciben instrucción en casa.
No sabemos si los TEA se están haciendo más comunes en los Estados Unidos. Sí
sabemos que hoy día se están identificando más niños con TEA que en el pasado.
Los estudios que han analizado cuán comunes son estos trastornos, a menudo han
utilizado maneras diferentes de identificar a los niños con TEA, y es posible
que los investigadores hayan aprendido a identificar mejor a estos niños.
También es posible que los profesionales sepan más acerca de los TEA ahora y por
lo tanto puedan diagnosticarlos más correctamente. Además, una variedad más
amplia de personas entra ahora en la clasificación de las personas con TEA, que
incluyen a individuos con muy buenas destrezas de lenguaje y razonamiento en
algunas áreas, pero que interactúan y se comportan de manera inusual. Está claro
que tenemos mucho más que aprender. Los CDC seguirán haciendo estudios en
Atlanta y financiando estudios en los estados a fin de ayudar a determinar si la
frecuencia de los TEA está aumentando en los Estados Unidos.
¿Cuáles son las causas de los TEA? ¿Pueden ser tratados?
Nadie conoce con exactitud la causa de los TEA, pero los científicos creen que
es probable que entre las causas haya factores genéticos y ambientales. Sabemos
que las acciones de los padres no provocan TEA en los niños.
Actualmente estamos planeando el Estudio sobre el Desarrollo Longitudinal en los
Niños (Children's Longitudinal Development Study, CHILD), el cual analizará los
factores que hacen que un niño sea más propenso a padecer de TEA. También
estamos financiando varios trabajos en diferentes estados que estudiarán dichos
factores.
No se conoce ninguna cura para los TEA. Sin embargo, una educación intensiva y
temprana puede ayudar a los niños a crecer y a aprender nuevas destrezas. La
meta de estos esfuerzos es ayudar al niño a manejar los difíciles síntomas de un
TEA y a mejorar las destrezas que lo ayudarán a hablar, interactuar, jugar,
aprender y a atender sus propias necesidades. Las medicinas pueden aliviar los
síntomas y pueden ayudar a algunas personas, pero la enseñanza estructurada de
las destrezas (a menudo llamada intervención conductual) es en la actualidad el
tratamiento más eficaz.
Fuentes:
Mauk JE, Reber M, Batshaw ML. Autism and other pervasive developmental disorders
(4th edition). En: ML Batshaw, editor. Children with disabilities. Baltimore:
Paul H. Brookes; 1997.
Powers MD. What is autism? In: MD Powers, editor. Children with autism: a
parents' guide, 2nd edition. Bethesda, MD: Woodbine House; 2000. pp. 1-44.