Introducción
El tratamiento integral produce mejorías significativas en los síntomas conductuales y psicológicos de demencia de los pacientes con Alzheimer, lo cual se acompaña de una disminución del estrés de sus cuidadores.
Aunque los médicos de atención primaria recetan la mayoría de los medicamentos psicoactivos a personas mayores, el ámbito de la atención primaria parece estar poco preparado para proveer un tratamiento integral de la demencia. Los autores llevaron a cabo un ensayo aleatorizado para evaluar la eficacia del tratamiento colaborativo de los ancianos con enfermedad de Alzheimer en comparación con el tratamiento habitual intensificado (THI).


Métodos
El estudio incluyó a pacientes prevenientes de 2 grandes centros de atención primaria. La evaluación incluyó una batería neuropsiquiátrica específica para la enfermedad de Alzheimer, una entrevista semiestructurada con el cuidador del enfermo y un examen neurológico y cardiovascular dirigido. Se incluyeron en el estudio personas con enfermedad de Alzheimer posible o probable según el manual DSM-III. Los resultados de estos estudios fueron comunicados a los médicos de atención primaria de los participantes. Dado que estas evaluaciones no son típicas de la atención primaria habitual, el grupo control recibió la denominación de THI. Los médicos de atención primaria de los pacientes THI podían realizar cualquier evaluación o tratamiento que consideraran pertinente. En cambio, los pacientes asignados a tratamiento colaborativo y sus cuidadores recibieron este tipo de tratamiento por un máximo de 12 meses por parte de su médico de atención primaria y una enfermera especializada en geriatría. A los pacientes de este grupo se les recomendó el uso de memantina o de inhibidores de la colinesterasa, a menos que estuvieran contraindicados. Además, los pacientes y los cuidadores bajo tratamiento colaborativo fueron evaluados cada 15 días y luego mensualmente durante 1 año por la enfermera. En cada oportunidad, los cuidadores completaron un cuestionario para evaluar síntomas actuales y factores estresantes. De acuerdo con sus respuestas, se les brindaron recomendaciones individuales sobre cómo tratar los síntomas conductuales de los pacientes. Los 8 protocolos posibles abordaban las áreas de cuidado personal, comportamiento repetitivo, movilidad, trastornos del sueño, depresión, agitación o agresión, ilusiones o alucinaciones, y salud física del cuidador. En cada caso, el protocolo recomendado se centraba en primera instancia en el tratamiento no farmacológico. Por otra parte, la enfermera tuvo reuniones semanales con un equipo de especialistas (gerontólogos, psiquiatras, psicólogos) para revisar el tratamiento de cada paciente nuevo.


Resultados
El estudio incluyó a 153 pacientes, de los cuales 69 fueron asignados a THI y 84 a tratamiento colaborativo. Aproximadamente 1 de cada 5 cuidadores no era cónyuge o hijo del enfermo. Los pacientes presentaban demencia moderada, ya que el puntaje medio en el Mini Examen de Estado Mental fue de 18. El número medio de contactos con la enfermera fue de 14,4±8,9. Durante esos contactos, la enfermera iniciaba los protocolos de tratamiento sobre la base de las respuestas de los cuidadores sobre problemas conductuales. El 89% de los pacientes asignados a tratamiento colaborativo recibieron al menos 1 protocolo de tratamiento, y el número promedio de protocolos fue de 4 por paciente (de entre 8 posibles). Los pacientes bajo tratamiento colaborativo tuvieron mejorías significativas en los puntajes del Inventario Neuropsiquiátrico (de 10,5±15,3 puntos iniciales a 8,0±12,0 puntos a los 12 meses) en comparación con los que recibieron THI (de 13,4±21,2 a 16,1±19,4 puntos), lo cual refleja menos síntomas conductuales en el primer grupo. El tratamiento colaborativo no tuvo impacto significativo sobre los puntajes de depresión, la cognición o la capacidad funcional de los enfermos en comparación con el THI. Los cuidadores de los pacientes bajo tratamiento colaborativo exhibieron también mejorías significativas en el estrés a los 12 meses de acuerdo al Inventario Neuropsiquiátrico (de 4,2±5,6 puntos a 3,5±5,8 puntos a los 12 meses), lo cual refleja menos síntomas de estrés relacionado al comportamiento y los síntomas de demencia de los pacientes. Esta mejoría no se produjo en los cuidadores de los pacientes bajo THI (de 6,5±10,4 puntos a 7,7±8,7 puntos). El número de visitas al médico o la enfermera fue menor en el grupo THI que en el grupo bajo tratamiento colaborativo. No hubo diferencias en las tasas acumuladas de hospitalización ni de internación en centros de atención geriátrica entre ambos tipos de tratamiento.


Discusión
Este estudio, señalan sus autores, demuestra que el tratamiento integral produce mejorías clínicamente significativas en los síntomas conductuales y psicológicos de demencia de los pacientes con Alzheimer, lo cual se acompaña de una disminución del estrés de los cuidadores de estos enfermos. En cambio, el tratamiento no mejoró ni empeoró la cognición, la capacidad de realizar tareas cotidianas ni las tasas de internación en centros de cuidados geriátricos. Las mejorías señaladas, destacan los expertos, excedieron las informadas previamente en estudios enfocados únicamente en el uso de terapias farmacológicas.


    Año VIII, N° 134, Septiembre 2007