Se requiere implementar lineamientos prácticos y programas para mejorar la
calidad de la terapia en el ámbito de la atención primaria de la salud para
pacientes con trastornos de ansiedad.
A pesar de la frecuente utilización de farmacoterapia apropiada para el
tratamiento de los trastornos de ansiedad, el nivel de la calidad de la atención
primaria de los portadores de esta patología es de moderado a bajo. Tanto el
empleo de fármacos por períodos inadecuados como el subempleo de la terapia
cognitiva, demanda de la adopción de lineamientos para la práctica clínica en
estos enfermos.
Estos resultados, surgieron del estudio llevado a cabo en pacientes ambulatorios
asistidos en clínicas afiliadas a instituciones universitarias en Los Angeles,
San Diego y Seattle (EE.UU.). Los expertos, liderados por el Dr. Stein, de la
University of California, estudiaron un total de 366 pacientes adultos con
diagnóstico de trastorno de pánico, de ansiedad generalizada, de fobias sociales
y/o de trastornos de estrés postraumático, asistidos en los 3 meses previos al
relevamiento. Aproximadamente, la tercera parte de los enfermos con trastornos
de ansiedad fueron asistidos en consulta por su médico de cabecera. Se constató
que menos del 10% fueron tratados por especialistas, que aplicaron diversas
técnicas de terapia conductista. El 40% recibió medicación ansiolítica
apropiada, aunque sólo el 25% recibió una prescripción farmacológica mínimamente
adecuada en dosis y duración. En términos generales, menos de 1 de cada 3
pacientes recibió el tratamiento psicoterápico y farmacológico indicado para
estos casos, que cumplía con los requisitos de calidad recomendados.
Finalmente, los investigadores señalaron que los enfermos con depresión u otras
comorbilidades psiquiátricas fueron los que mostraron una tendencia a mejores
tratamientos, a la inversa de lo observado en individuos pertenecientes a
minorías étnicas, que fueron menos afortunados en recibir medicación ansiolítica
adecuada.