Objetivo.
El trastorno negativista de la personalidad (TNP), anteriormente denominado
trastorno pasivo-agresivo, es el que más controversia genera, por diversos
motivos: su estatus actual (propuesto para estudio en el DSM-IV), los criterios
que se proponen para definirlo, su semejanza o cercanía a otros trastornos y las
diversas prevalencias halladas en poblaciones diferentes. Por otra parte, todos
los estudios efectuados estiman una alta prevalencia en población adicta. Los
objetivos del estudio han sido determinar en qué medida el MCMI-II se ajusta a
los criterios del DSM-IV para evaluar el patrón pasivo-agresivo/negativista de
la personalidad, evaluar los rasgos que subyacen al TNP y las diferencias
apreciadas con otros trastornos, así como las que se dan entre los sujetos con
un trastorno negativista y otros, con respecto a diversas variables observables.
Método.
Se aplica el cuestionario MCMI-II, el BFQ, el TCI-R y una versión de la
entrevista SCID-II adaptada a los ítem del MCMI-II, y se estudia el historial
clínico en una muestra de 201 sujetos que inician tratamiento por consumo de
drogas.
Resultados.
Los ítem principales del TNP dan información sobre 5 de los 7 criterios
propuestos en el DSM-IV; el estudio de los rasgos subyacentes sitúa al TNP como
una modalidad atenuada del trastorno límite de la personalidad (TLP), aunque la
propia estructura del MCMI-II contribuye a esta semejanza; ambos trastornos se
caracterizan, usando el TCI-R, por la combinación de elevadas puntuaciones en
búsqueda de novedad y evitación del daño, lo que les distingue claramente del
resto de patrones, pero no entre sí, existiendo sólo una diferen cia de grado.
Sin embargo, los sujetos con un TNP muestran en su historial un menor número de
situaciones críticas (intentos autolíticos, mejor ajuste laboral, inexistencia
de maltrato físico en el entorno familiar, etc.) respecto a los que presentan un
TLP.
Conclusiones.
El TNP parece presentar características diferenciales que lo hacen merecedor de
mayor atención en clasificaciones diagnósticas futuras, y, especialmente, en
relación con las conductas adictivas que pueden encontrar explicación a partir
de las características definitorias de esta determinada estructura de
personalidad. El estudio de rasgos que lo asemeja al TLP es coherente con dos
premisas formuladas por Millon: el TLP sería una de las modalidades
descompensadas del TNP y los rasgos subyacentes, aunque comunes, no pueden
explicar las diferencias entre los patrones, debido a que la configuración
estructural no se atiene a la linealidad y ortogonalidad que se presupone en los
rasgos.
Palabras clave: personalidad negativista, trastorno pasivo-agresivo de la
personalidad, adicción, MCMI-II, TCI-R, BFQ, evaluación, trastornos de la
personalidad.