Introducción
Las tasas de remisión sintomática en pacientes con depresión resistente a tratamientos previos son moderadas y similares con tranilcipromina y con la combinación de venlafaxina más mirtazapina.
Aunque durante mucho tiempo se consideró a la terapia electroconvulsiva como la primera opción para tratar la depresión resistente a otros tratamientos, su uso se ve comprometido por sus altas tasas de recaídas, sus efectos colaterales cognitivos y su escasa aceptabilidad. Una alternativa terapéutica la constituyen los inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO), como la fenelzina y la tranilcipromina. Esta última ha sido más estudiada que otros IMAO, y su eficacia en pacientes con depresión resistente ha sido evaluada en 6 ensayos aleatorizados, en los que la mediana de la tasa de respuesta fue del 50%. Actualmente los expertos concuerdan en que la remisión debe ser el objetivo de la farmacoterapia antidepresiva, ya que los pacientes que remiten tienen mejor pronóstico a largo plazo que aquellos que responden al tratamiento pero no alcanzan la remisión. También se ha propuesto el tratamiento combinado con antidepresivos que presentan distinto mecanismo de acción. La coadministración de venlafaxina, un inhibidor dual de la recaptación de serotonina y noradrenalina, y de mirtazapina, un bloqueante de los receptores alfa2-adrenérgicos inhibitorios, mejora la neurotransmisión por noradrenalina y serotonina. El estudio STAR*D incluyó una serie de ensayos clínicos aleatorizados en etapas diseñados para evaluar la eficacia relativa de distintos tratamientos antidepresivos en pacientes con depresión mayor no psicóticos que no remitieron o no toleraron la farmacoterapia inicial. Los pacientes que no mejoraron con 3 tratamientos consecutivos fueron asignados aleatoriamente a una última fase terapéutica (fase 4) con tranilcipromina o la combinación de venlafaxina y mirtazapina. En este artículo, los autores informan los resultados de la fase 4.


Métodos
Los participantes asignados a tranilcipromina debían haber pasado primero por una fase de 2 semanas sin tratamiento. El régimen recomendado de tranilcipromina fue de 10 mg diarios en las primeras 2 semanas, seguido de aumentos semanales de 10 mg diarios hasta un máximo de 60 mg por día. Para los pacientes asignados a terapia combinada, el tratamiento se inició con 37,5 mg diarios de venlafaxina y fue aumentándose gradualmente hasta una dosis final de 300 mg diarios. La dosis inicial de mirtazapina fue de 15 mg diarios y fue incrementándose hasta un máximo de 45 mg diarios. El parámetro primario de resultado clínico fue el logro de la remisión sintomática, definida como un puntaje no mayor a 7 en la Escala Hamilton de Depresión (HAM-D). Otro parámetro de evaluación fue el logro de un puntaje no mayor a 5 en la escala Inventario Rápido de Sintomatología Depresiva-Autoinforme (IRSD).


Resultados
De los 4041 participantes del estudio STAR*D, 109 ingresaron a la fase 4 (58 asignados a tranilcipromina y 51 a terapia combinada). Cerca de la mitad de estos pacientes eran mujeres y un 40% había tenido su primer episodio de depresión mayor antes de los 18 años. Al ingresar a la fase 4, el puntaje promedio de la escala HAM-D fue cercano a 20, indicativo de depresión moderada a grave. Ambos grupos de tratamiento no difirieron en la mayoría de las variables demográficas al inicio de la fase 4, aunque hubo diferencias significativas en el tipo de tratamiento recibido durante la fase 3. Ambos grupos recibieron el tratamiento correspondiente a la fase 4 durante un período significativo (9,4±5,1 semanas), pero los asignados a tranilcipromina tendieron a permanecer bajo ese tratamiento por menos tiempo que los asignados a terapia combinada (en promedio, 8 semanas versus 11 semanas). Aunque las dosis fueron comparables en ambos regímenes y fueron importantes en comparación con las dosis máximas recomendadas, ninguno de los grupos de tratamiento alcanzó las dosis consideradas óptimas para los pacientes con depresión resistente a la terapia. Las tasas de remisión según la escala HAM-D (6,9% con tranilcipromina, 13,7% con terapia combinada) y según la escala IRSD (13,8% y 15,7%) no difirieron significativamente entre los grupos. Tampoco hubo diferencias significativas en las tasas de respuesta (disminución del 50% o más en el puntaje IRSD). El porcentaje de reducción del puntaje IRSD fue mayor con la terapia combinada que con la tranilcipromina. Entre los pacientes con remisión según el puntaje IRSD, el tiempo medio hasta la remisión fue de 8,6 semanas con tranilcipromina y de 8,1 semanas con la terapia combinada. No hubo diferencias significativas entre los grupos en los puntajes máximos de frecuencia e intensidad de los efectos colaterales. La proporción de pacientes que abandonaron el tratamiento a causa de los efectos secundarios fue mayor en el grupo tratado con tranilcipromina que en el tratado con terapia combinada (41,4% vs. 21,6%). De los pacientes que participaron en la fase 4, 35 habían abandonado la fase 3 por intolerancia a la medicación. Las tasas de remisión de estos pacientes en la fase 4 (11,4%) fue casi idéntica a la de los pacientes que no habían abandonado la fase 3 por intolerancia a los fármacos (11,7%).


Discusión
En este estudio, las tasas de remisión en pacientes con depresión resistente al tratamiento fueron moderadas tanto para los pacientes tratados con tranilcipromina como para los tratados con venlafaxina más mirtazapina, sin diferencias significativas entre estos 2 grupos, si bien con tendencia a favor del tratamiento combinado con venlafaxina. Sin embargo, la menor tasa de efectos secundarios, la ausencia de restricciones dietarias y la facilidad de uso de la venlafaxina y mirtazapina sugieren que la combinación de éstas puede preferible al tratamiento con tranilcipromina en pacientes con depresión resistente a distintos tratamientos previos.


    Año IX, N° 138, Enero 2008