Es posible que la mayor ingesta de ácidos grasos omega 3 y la menor incorporación de ácidos grasos omega 6 protejan contra la aparición de asma en la niñez.
La enfermedad asmática es una de las causas más importantes de morbilidad en niños y representa un problema sustancial de salud pública en Australia. La información ecológica y temporal sugiere que ciertos factores dietéticos podrían ejercer un papel en el reciente incremento en la prevalencia de asma. En este trabajo, especialistas del Departamento de Nutrición, Dietética y Ciencia de la Alimentación de la Universidad Curtin de Australia investigan si el asma de la niñez está relacionado con la relación entre los ácidos grasos omega 6 (w-6) y omega 3 (w-3) en la dieta (w-6:w-3), en el contexto del Western Australian Pregnancy Cohort Study. La investigación, añaden el doctor Oddy y colaboradores, es de tipo prospectivo e incluye 2.602 niños desde el nacimiento. Se identificaron casos con asma actual a los 6 y 8 años de edad. La información alimentaria se conoció mediante cuestionarios específicos, a los 8 años. Los análisis se ajustaron según variables de confusión, entre ellas, sexo, edad gestacional, alimentación a pecho, hermanos mayores, tabaquismo materno durante la gestación, edad de la madre, asma en la madre, índice de masa corporal, incorporación energética total e ingesta de antioxidantes (vitaminas A, C, E y zinc).
Se obtuvo la información completa necesaria en 166 niños con asma y 169 controles. Luego del ajuste según los parámetros de confusión, la relación entre ácidos grasos w-6:w-3 y riesgo de asma actual fue estadísticamente significativa. Los resultados sugieren un efecto modulador de los ácidos grasos de la dieta y la presencia de asma en niños: la mayor ingesta de ácidos grasos omega 3 y la menor incorporción de ácidos grasos omega 6 podría asociarse con cierta protección contra la aparición de síntomas de asma.


   Año VI, N° 111, Octubre 2005