Malaiyandi V, Sellers E y col.
Clin Pharmacol Ther 2005;77:145-58

La dependencia a la nicotina presenta múltiples factores, algunos de origen genético, como las variaciones del citocromo P450 (CYP) 2A6, que parecen desempeñar un importante papel en el tabaquismo.

La nicotina es la principal sustancia adictiva del tabaco. Como otros psicoestimulantes, tales como la cocaína y las anfetaminas, la nicotina modula la actividad dopamínica del cerebro medio, específicamente del sistema mesocorticolímbico, que contribuye al desarrollo y mantenimiento de comportamientos de recompensa como el tabaquismo.
Muchos otros factores contribuyen al tabaquismo, incluyendo influencias hedonistas, cognitivas, sociales y contextuales. La exposición repetida a la nicotina causa cambios neurobiológicos, produciendo tolerancia, demostrada por los síntomas de abstinencia al tabaco o la administración de nicotina.
Inhalada, entra en los pulmones, es rápidamente absorbida por los capilares pulmonares y alcanza el cerebro a los 10 a 19 segundos. Posee un período de distribución de 15 a 20 minutos y un período de eliminación de 1 a 2 horas. Así, los efectos de la droga aparecen en escasos minutos y los fumadores deben fumar regularmente debido al corto período de la nicotina.
El tabaquismo es un sistema ideal para el establecimiento del comportamiento de refuerzo que lleva a la dependencia. Dicho comportamiento, influenciado por factores genéticos y ambientales, se puede dividir en varios estadios tales como iniciación, experimentación/uso esporádico, uso regular/diario, dependencia, cesación y recidiva. Los refuerzos biológicos y psicosociales determinan probablemente la progresión a través de esos estadios.
Los individuos con predisposiciones genéticas particulares y quienes están expuestos a ciertas influencias ambientales pueden presentar mayor riesgo de dependencia nicotínica. Diversas revisiones de datos de gemelos, familiares y registros de adopción estiman que la variación del riesgo tabáquico es aproximadamente 60% de causa genética. Una vez iniciado el tabaquismo, la responsabilidad del progreso a la dependencia es atribuible aproximadamente 70% a causas genéticas. Esta convincente evidencia ha impulsado numerosos estudios que procuran identificar los genes específicos implicados.
Malaiyandi y colaboradores, de los Departments of Pharmacology and Medicine and Psychiatry, University of Toronto, Canadá realizaron una revisión de los hallazgos más recientes sobre la influencia del polimorfismo del gen CYP2A6 sobre la cinética de la nicotina.
Se han investigado muchos genes, que pueden clasificarse en 2 grupos: los implicados en los aspectos generales de la dependencia y los más específicos de dependencia nicotínica. Pero, igual que en otros trastornos del comportamiento, la dependencia nicotínica es poligénica. Varios estudios han investigado los sistemas neurotransmisores que involucran a la dopamina, el ácido alfa-aminobutírico, la serotonina y el glutamato, pues éstos modulan el refuerzo y los efectos hedonistas experimentados en diferentes comportamientos adictivos tales como la drogadicción y el juego.
Si se intenta modificar el comportamiento tabaquista, los candidatos lógicos son los genes que traducen los efectos de la nicotina a experiencias fisiológicas (p.ej receptores acetilcolinérgicos) y los que pueden inactivar la nicotina eliminándola del organismo (p.ej enzimas del citocromo P450 [CYP]). Los receptores nicotínicos de acetilcolina presentes en las neuronas dopaminérgicas del cerebro medio son canales pentaméricos compuestos por subunidades a3-7 y _2-4 y median directamente el refuerzo nicotínico. Por otra parte, los fumadores modulan su tabaquismo para mantener niveles cerebrales de nicotina dentro de cierta concentración. Estos hallazgos sugieren que la nicotina mantiene el “impulso de fumar” y que éste puede variar a diferentes tasas de metabolización de la nicotina.
En humanos, aproximadamente 70% a 80% de la nicotina se metaboliza a cotinina y 90% de esa conversión es mediada por la enzima CYP2A6. Existe sustancial variación en los niveles de actividad CYP2A6, atribuible en gran parte a los polimorfismos del gen CYP2A6. Se conocen 26 variantes del gen CYP2A6, que median distintas tasas de metabolización de la nicotina, alterando su nivel plasmático. En sujetos con actividad enzimática reducida o ausente (inactivadores lentos), parece existir menor tabaquismo, aunque no todos los estudios concuerdan con estos hallazgos. Diversos estudios indican que el cerebro adolescente podría ser más susceptible y dependiente a la nicotina y sus efectos moleculares.
Es interesante que este potencial efecto edad-dependiente del gen CYP2A6 coincida con el período durante el cual el cerebro parece ser más sensible a los efectos neuroplásticos de la nicotina. Podría postularse que los niveles elevados prolongados de nicotina cerebral, provocados por alelos inactivadores lentos del CYP2A6, aumentan la vulnerabilidad de los adolescentes “inactivadores lentos” a la dependencia nicotínica, en comparación con los “inactivadores normales”.
El tabaquismo produjo 4,83 millones de muertes prematuras durante el año 2000. Dejar de fumar ofrece beneficios inmediatos y a largo plazo tales como disminución del riesgo de enfermedad cardiovascular y cáncer. Actualmente, el tratamiento más utilizado para dejar de fumar es el de reemplazo de la nicotina, incluyendo los parches transdérmicos, aerosoles nasales, chicles y losanges. Pese a que duplican la probabilidad de cese, 80% a 90% de quienes intenten estos tratamientos vuelven a fumar.
Además de la nicotina, el CYP2A6 metaboliza 2 nitrosaminas específicas del tabaco, la 4-(metilnitrosamino)-1-(3-pyridil)-1-butanona (NNK) y la N-nitrosonornicotina (NNN) produciendo carcinógenos activos en el pulmón. Se ha demostrado que el riesgo de cáncer se relaciona con la magnitud de exposición al humo, y se ha observado que el alelo inactivo CYP2A6*4 se asocia a un riesgo inferior del padecer cáncer pulmonar. Estos resultados sugieren que los fumadores con genotipos inactivadores lentos CYP2A6 pueden presentar menor riesgo de cáncer pulmonar debido a la menor bioactivación de estos procarcinógenos.
Se postula que la inhibición de la enzima CYP2A6 puede retardar la inactivación de la nicotina, prolongar el nivel blanco de nicotina cerebral y reducir el tabaquismo. La inhibición del CYP2A6 presenta una estrategia terapéutica novedosa. El metoxsalen es un inhibidor potente del CYP2A6 utilizado actualmente en el tratamiento de la psoriasis. Comparado con el placebo y la nicotinina, el metoxsalen aumenta significativamente los niveles plasmáticos de nicotina. Además, reduce el deseo de fumar, disminuye la cantidad de cigarrillos, aumenta la latencia al siguiente cigarrillo y disminuye el número total de inhalaciones. Se espera, además, que la inhibición del CYP2A6 disminuya la activación de los substratos procarcinogénicos.


   Año VII, N° 118, Mayo 2006