Objetivo:
El propósito de este estudio fue evaluar el rol de la 18F-FDG PET-TC en la
detección de implantes peritoneales malignos.
Pacientes y Métodos:
Se evaluaron retrospectivamente un total de 162 pacientes, 88 hombres y 74
mujeres con una edad promedio de 62,5 años, con diagnóstico de carcinoma colorrectal en 135 (83%), cáncer de ovario en 21 (13%) y los restantes
6 con otras patologías malignas o premalignas (3 tumores retroperitoneales, 1 Sindrome de Lynch, 1
Tumor de Krukenberg, 1 Poliposis de Peutz-Jeghers), entre Mayo de 2003 y Julio
de 2004 mediante Tomografía por Emisión de Positrones con fusión de Tomografía
Computada (PET/TC) para su diagnóstico, estadificación o reestadificación.
Se revisaron retrospectivamente los reportes radiológicos de las Tomografías
Computadas y los correspondientes a estudios PET, en forma independiente y a doble ciego
por médicos radiólogos y especialistas en Medicina Nuclear respectivamente, en
todos los pacientes con sospecha de carcinomatosis peritoneal, y en conjunto las
imágenes de fusión PET/TC. Los estudios se realizaron con un equipo PET dedicado
y un Tomógrafo Computado Helicoidal. Las imágenes se fusionaron en una estación de
trabajo con un software de fusión de reconocida eficacia y aprobado por la FDA.
(1)
Se inyectaron 185- 296 MBq de 18F-FDG vía endovenosa, 45 a 60 minutos antes del estudio
PET. Todos los pacientes, excepto 8, recibieron contraste endovenoso para la TC.
Resultados:
Se diagnosticaron implantes peritoneales en 31 pacientes (19%) por PET.
De los pacientes con carcinoma colorrectal, el PET evidenció implantes
peritoneales en 21 (13%) mientras que la TC sólo en 2 (1.5%).
De los tumores de ovario, el PET mostró implantes peritoneales en 9 pacientes
(43%), al igual que la TC.
Del resto (6) sólo 1 evidenció implantes peritoneales por PET, siendo negativo
por TC.
Solamente en 3 pacientes la TC mostró líquido libre en la cavidad peritoneal.
Conclusiones:
La 18F-FDG PET/TC resultó un método útil en la estadificación de pacientes oncológicos
con enfermedad diseminada al peritoneo.
Comparado con la TC sola, el método PET fue netamente superior en la identificación
de lesiones peritoneales de cánceres colorrectales. En cuanto a los tumores de
ovario, ambos métodos fueron coincidentes, debiéndose señalar que la población
estudiada presentaba masas voluminosas por TC.
En ningún caso la TC identificó lesiones no vistas por el examen PET.
La fusión de imágenes PET/TC sirvió para caracterizar lesiones dudosas por TC.
El examen PET identificó mayor número de pacientes con implantes
peritoneales en relación a la TC.
La fusión PET-TC permitió localizar anatómicamente en el peritoneo y
caracterizar correctamente las lesiones en el 48% de los casos.
(1) Siemens e-soft/Leonardo ®