Hsu RM, Chan DY, Siegelman SS.
AJR Am J Roentgenol. 2004 Mar;182(3):551-7.
Objetivo:
Nuestra meta fue correlacionar el tamaño del carcinoma renal con el estadio
tumoral, grado nuclear, y subtipo histológico en los pacientes tratados con
nefrectomía parcial o radical.
Materiales y métodos:
Observamos en forma retrospectiva 213 carcinomas renales resecados
consecutivamente en nuestra institución desde 1995 a 1999. Se ordenaron tres
grupos de acuerdo al tamaño de las lesiones (<o=3 cm,> 3-5 cm,> 5 cm), se
compararon con respecto a los resultados de anatomía patológica. Se evaluó la
significación estadística, usando la prueba exacta de Fisher.
Resultados:
De 50 lesiones de 3 centímetros o menores, 19 (38%) tenía extensión fuera de
la cápsula renal (T3 o T4) y 14 (28%) eran de un alto grado nuclear (Fuhrman 3 ó
4). Las lesiones de 3 centímetros o más pequeñas y aquellas mayores que 3cm
hasta 5 cm, no difirieron estadísticamente con respecto al estadio T o al grado
nuclear. Las lesiones más grandes que 5 cm mostraron estadísticamente un estadio
T más alto (p <0,001) y un grado nuclear mayor (p = 0,001) que las otras
lesiones más pequeñas.
Se encontraron más tumores de células no-claras, en los dos grupos de lesiones
más pequeñas (p = 0,105) pero sin significación estadística. La mayoría (58%) de
los tumores eran asintomáticos y se habían detectado incidentalmente en imágenes
de sección transversal. Las lesiones más grande que 5 centímetros eran
significativamente más propensas a ser sintomáticas (p <0,001). Setenta y nueve
por ciento de los tumores de 3 centímetro o más pequeños fueron fortuitos y
estas lesiones no difirieron significativamente de las lesiones sintomáticas con
respecto al estadio, grado, o histología.
Conclusión:
En nuestra población en estudio, los carcinomas renales de hasta 3
centímetros, incluyendo las lesiones asintomáticas, mostraron una incidencia
significativa de alto grado nuclear y extensión del tumor más allá de la cápsula
renal; estos resultados apoyan el manejo agresivo de las lesiones pequeñas. El
estado sintomático no fue un factor adecuado para guiar el comportamiento. Es
necesario un estudio longitudinal para evaluar la eficacia de los patrones
actuales de tratamiento.
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Año V, N° 97, Agosto 2004