Imatinib en pacientes con tumores del estroma gastrointestinal
Demetri GD, von Mehren M, Blanke CD, et al.
The New England Journal of Medicine 2002;347(7):472-480.
En enero del 2002, el mesilato de imatinib (STI571) recibió la aprobación de la Food and Drug Administration para tratar pacientes con tumores del estroma gastrointestinal (TEGI) KIT –(CD117-) positivos no resecables o metastásicos. Recientemente se ha publicado en el
New England Journal of Medicine [1] el ensayo clínico de seguridad y de eficacia que ha servido de base a esta aprobación. Se trata de un ensayo clínico abierto, multicéntrico en el cual se distribuyeron aleatoriamente pacientes con TEGI no resecables y/o metastásticos que expresaban CD117 (un marcador del receptor tirosina cinasa de KIT) a recibir 400 mg o 600 mg diarios de imatinib. El criterio fundamental de valoración del estudio fueron las tasas de respuesta objetiva; el estudio no fue diseñado para determinar diferencias entre las dos dosis. Se incluyó un total de 147 pacientes, 73 asignados a la rama de 400 mg y 74 a la de 600 mg. La mediana de edad de la población fue de 54 años.
La tasa global de respuesta fue del 53,7%, y todas ellas fueron respuestas parciales; no hubo respuestas completas. Otro 27,9% presentó tumor estable y en el 13,6% se produjo progresión tumoral. Las respuestas oncológicas, según el grupo de tratamiento, se muestran en el Cuadro 3.
Cuadro 3. Respuesta de los pacientes con tumores del estroma gastrointestinal a imatinib
| |
400 mg (n = 73) |
600 mg (n = 74) |
Total de pacientes |
| Respuesta completa |
0 |
0 |
0 |
| Respuesta parcial |
36 (49,3%) |
43 (46,1%) |
79 (53,7%) |
| Enfermedad estable |
23 (31,5%) |
18 (24,3%) |
41 (27,9%) |
| Enfermedad progresiva |
12 (16,4%) |
8 (10,8%) |
20 (13,6%) |
No hubo diferencias significativas en la frecuencia de respuestas entre los dos grupos de dosificación. Nueve pacientes con dosis de 400 mg fueron cambiados a 600 mg a raíz de la progresión tumoral. De los nueve, 1 experimentó una respuesta parcial posterior y 2 mostraron enfermedad estable. La mediana de tiempo hasta una respuesta objetiva fue de 13 semanas, y en el momento de la evaluación (una mediana de 24 semanas después de la respuesta, no se había alcanzado la mediana de duración de la respuesta). En conjunto, el tratamiento con imatinib fue bien tolerado. La mayoría de los pacientes experimentaron algún suceso adverso leve o moderado (grado 1 ó 2), de los cuales los más frecuentes fueron edema, náuseas, diarrea, mialgia o dolor musculoesquelético, fatiga, dermatitis o exantema, cefalea y dolor abdominal. Se produjeron sucesos adversos de grado 3 ó 4 en el 21% de los pacientes. Los más graves, que sucedieron aproximadamente en el 5% de los pacientes, fueron hemorragias digestivas o intraabdominales en pacientes con tumores grandes y voluminosos. No hubo diferencias en cuanto a los sucesos adversos entre los dos grupos.
Este estudio demuestra con claridad que el imatinib tiene un papel en el tratamiento de los TEGI no resecables y metastásicos. No se ha determinado la dosis óptima, y el estudio carecía de la potencia para estudiar de forma adecuada diferencias de respuesta o de toxicidad entre los dos niveles de dosificación. Está en marcha un gran estudio de fase 3 que compara estos dos niveles de dosis, en el que la captación de enfermos se completó hace un año.
Además, se encuentran en fase de ejecución otros dos estudios para evaluar el imatinib como tratamiento adyuvante de los TEGI: un estudio abierto en pacientes con alto riesgo de recidiva y un estudio controlado con placebo en pacientes con riesgo de recidiva bajo o moderado. Se aguardan con ansiedad los resultados, que arrojarán más luz respecto al papel del imatinib en la terapia de esta enfermedad por lo demás intratable.
Referencia
Demetri GD, von Mehren M, Blanke CD, et al. Efficacy and safety of imatinib mesylate in advanced gastrointestinal stromal tumors. N Engl J Med. 2002;347:472-480