Redmer van Leeuwen, MD, PhD; Sharmila Boekhoorn, MD; Johannes R. Vingerling, MD, PhD; Jacqueline C. M. Witteman, PhD; Caroline C. W. Klaver, MD, PhD; Albert Hofman, MD, PhD; Paulus T. V. M. de Jong, MD, PhD
JAMA 2005; 294:3101-3107

El presente estudio pone de manifiesto que una dieta rica en antioxidantes y zinc puede reducir el riesgo de desarrollar degeneración macular asociada a la edad, una condición que afecta a más del 11 por ciento de los mayores de 80 años.


Una dieta rica en betacarotenos, vitaminas C y E y en zinc se asocia con una reducción del riesgo asociado a degeneración macular asociada a la edad (DMAE), según un estudio coordinado por Redmer van Leeuwen, del Centro Médico de la Universidad Erasmus, en Rotterdam, que se publica hoy en The Journal of the American Medical Association.

El citado equipo ha analizado si los antioxidantes presentes en las comidas tienen un papel fundamental en la prevención primaria de la DMAE. Para su investigación emplearon los datos del estudio Rotterdam, que incluía a 5.836 sujetos en riesgo de DMAE, y de 4.765 se tenía datos fidedignos de su dieta, mientras que 4.170 continuaron en el estudio durante más de ocho años. En este periodo, 560 personas (13,4 por ciento) fueron diagnosticadas de la enfermedad, la mayoría en fases precoces. Se observó una relación inversa entre la ingesta de vitamina E, hierro y zinc. Después de ajustar los datos, el aumento de una desviación estándar de uno en la ingesta de vitamina E se asociaba con una reducción del riesgo del 8 por ciento y del 9 para el zinc.

Una dieta media de betacarotenos, vitaminas C y E y zinc, comparada con una ingesta menor de la media de uno de esos micronutrientes, se asociaba con una reducción del 35 por ciento del riesgo de DMAE después de los ajustes. En los individuos que consumían cantidades menores de las recomendadas de los citados micronutrientes, el riesgo de degeneración macular era mayor.
"El estudio sugiere que el riesgo de DMAE se puede modificar con la dieta, concretamente con un mayor aporte de vitamina E y zinc", han indicado.

Aporte dietético
Las cantidades adecuadas de vitamina E se pueden conseguir consumiendo cereales integrales, aceite vegetal, huevos y frutos secos. Las altas concentraciones de zinc se obtienen con un consumo adecuado de carne, aves, pescado, cereales integrales y lácteos.
Las zanahorias, la col y las espinacas son los mayores proveedores de betacarotenos, mientras que la vitamina C se encuentra en los cítricos y zumos, la pimienta verde, el brécol y las patatas.

Teniendo en cuenta los resultados del estudio, las dietas ricas en los mencionados nutrientes parecen ser más importantes que los suplementos nutricionales. Hasta que se disponga de resultados más definitivos, estos datos pueden ser de utilidad para los sujetos con signos precoces de DMAE o los que tienen una historia familiar. "Aunque necesitamos confirmar estos datos, los resultados del estudio observacional sugieren que una ingesta elevada de antioxidantes específicos puede retrasar la aparición de DMAE".
La prevalencia de esta enfermedad alcanza el 11 por ciento de la población mayor de 80 años.


   Año VII, N° 115, Febrero 2006