Dieta mediterránea y cáncer: evidencias epidemiológicas

Martínez, J. A., Martínez-González, M. A., Sánchez-Villegas, A.
Alim Nutri Salud. Vol 10:1, 1-9,2003


El concepto de dieta mediterránea tradicional describe los hábitos alimentarios en las regiones de alto consumo de aceite de oliva que bordean al Mar Mediterráneo. Aunque pueden presentarse algunos aspectos diferenciales en distintas áreas se considera que son variantes de una misma identidad.

El patrón típico de la dieta mediterránea está basado en un elevado consumo de diversos productos vegetales como legumbres, frutos secos, cereales, frutas y verduras. El aceite de oliva se utiliza tanto en la preparación de ensaladas como para cocinar. Otras características representativas de la dieta mediterránea son un consumo frecuente de pescados así como moderado de carne y productos lácteos.

En las estadísticas de mortalidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del periodo 1960-1990, se encontró una mayor esperanza de vida en la región mediterránea que en los países del norte de Europa y Norteamérica, particularmente entre los hombres, y se hallaron tasas de mortalidad más bajas principalmente para la EC y para algunos tipos de cáncer como el de mama, endometrio, ovario y próstata. Los factores que se han implicado podrían ser, además de las características genéticas de estas poblaciones, la dieta, la actividad física y las condiciones climáticas o algún otro aspecto relativo al estilo de vida. También se ha calculado que hasta un 25% de la incidencia de cáncer colorrectal, aproximadamente un 15% de la incidencia de cáncer de mama y aproximadamente un 10% de incidencia de cáncer de próstata, páncreas y endometrio, podrían prevenirse si las poblaciones occidentales industrializadas, cambiaran su dieta cotidiana por una dieta mediterránea. Investigaciones de tipo bioquímico, clínico y epidemiológico sugieren que es más apropiada una consideración conjunta del patrón de dieta mediterránea y no de cada uno de los sus elementos.