Así lo ha expresado el grupo en el Máster en Epidemiología y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos, además, afirma que a partir de los 50 años el sistema inmune pierde capacidad de protección.
España se sitúa dentro de los primeros países en el ránking de
consumo de antibióticos por habitante, lo que hace que nuestro país presente
mucha resistencia antibiótica a nivel mundial. Como el organismo reacciona
defensivamente ante el excesivo consumo de antibióticos, se incrementa el riesgo
de contraer una infección ante la pérdida de inmunidad. Por ello, el Grupo de
Estudio de Vacunación en el Adulto (GEsVA) recomienda mantener la vacunación
durante la edad adulta y no sólo hasta los 18 años. El doctor Ángel Gil de
Miguel, miembro del GEsVA y catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública
de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid, afirmaba en un coloquio del
Máster en Epidemiología y Salud Pública que “la vacunación nos permitiría
utilizar los antibióticos que veníamos usando hasta ahora sin que éstos
perdieran eficacia”.
Un ejemplo de esto sería la infección por neumococo, ya que, como asegura el
doctor Ramón Cisterna, coordinador del GEsVA y jefe de Servicio de Microbiología
Clínica y Control de la Infecciónd el Hospital de Basurto , “la eficacia de los
antibióticos ha disminuido con motivo de las resistencias a los mismos. Así, la
vacunación antineumocócica supone una excelente práctica que compensará de forma
efectiva la posible ineficacia de los antibióticos hacia los que la bacteria se
ha hecho resistente”.
Por ello, el doctor Gil recordaba que la resistencia a los antibióticos genera
una carga económica importante en el Sistema Nacional de Salud y hace hincapié
en que la vacunación “ha demostrado ser la mejor herramienta de salud pública
para la prevención de determinadas infecciones como la gripe o el neumococo,
entre otras muchas”. “Lo que estamos haciendo con la vacunación es prevención
primaria”.
En este coloquio también se resaltaba que la vacunación durante la madurez tiene
un carácter preventivo esencial para determinar enfermedades como la gripe, la
meningitis, etc. Esta recomendación se hace “especialmente en los mayores de 50
años para reforzar el nivel de protección adquirido durante la y también para
potenciar el sistema inmunológico y poder afrontar así nuevos retos infecciosos
ligados a la edad”, tal y como ha dicho el doctor Cisterna.
Otro de los aspectos que se ha abordado durante el curso ha sido la exposición
actual de la sociedad a los virus. Y es que nuestra sociedad forma parte de un
mundo cada vez más global, donde los microorganismos viajan libremente de un
lado al otro del hemisferio. Pero al mismo tiempo, las estrictas medidas
higiénicas propias de los países desarrollados impiden que los estímulos
antigénicos fortalezcan nuestro sistema inmune. “De ahí que la vacunación en
general y en el adulto en particular sea una pieza clave para la prevención de
enfermedades que en la madurez tienen una gran importancia como es la difteria,
la tos ferina, el sarampión, la polio, etc.”, explica el doctor Gil de Miguel.
Fuente: El Médico Interactivo
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Año XI, N° 164, Marzo 2010