Un experto afirma que estos 'impresionantes' resultados muestran que nunca es demasiado tarde para dejar el hábito.
Un estudio reciente halla que dejar de fumar después de un
diagnóstico de cáncer de pulmón de etapa inicial duplica las probabilidades de
que un paciente vida otros cinco años más.
"Los resultados son muy sorprendentes. No creo que nadie esperaba una diferencia
tan drástica. Es increíble", aseguró el Dr. Norman Edelman, director médico de
la American Lung Association. "La advertencia principal es que se trata de un
cáncer de pulmón en etapa inicial".
Los cánceres de pulmón en etapa inicial pueden llegar a tener una tasa de cura
de 50 a 60 por ciento, apuntó Edelman. La tragedia es que muy pocos cánceres de
pulmón (quizá el 20 por ciento, apuntaron los autores) se diagnostican en esta
etapa.
Los nuevos hallazgos aparecen en la edición en línea del 21 de enero de BMJ.
De acuerdo con un editorial acompañante, menos de un tercio de todos los
pacientes de cáncer de pulmón siguen con vida un año después del diagnóstico.
Desde luego, la mejor forma de evitar el cáncer de pulmón es no fumar o dejar el
hábito si ya lo hace. Las personas que dejan de fumar tienen una incidencia
mucho más baja de recibir un diagnóstico de cáncer de pulmón a lo largo de su
vida, señalan los expertos.
Sin embargo, no está muy claro por qué el hecho de dejar de fumar podría afectar
el pronóstico de los pacientes después de un diagnóstico, señalaron los autores.
Para determinarlo, los investigadores británicos examinaron los datos de diez
estudios observacionales anteriores para analizar el impacto de dejar de fumar
después de un diagnóstico de cáncer de pulmón.
"Usamos metaanálisis para resumir los hallazgos", dijo la autora principal del
estudio, Amanda Parsons, candidata de Ph.D. del Centro de Estudios para el
Control del Tabaquismo de la Facultad de medicina y odontología de la
Universidad de Birmingham. "Dejar de fumar se relacionó con una probabilidad dos
veces mayor de sobrevivir en cualquier momento en comparación con la gente que
seguía fumando".
Sólo un porcentaje que oscilaba entre 29 y 33 por ciento de los pacientes de
cáncer de pulmón en etapa inicial que seguían fumando vivían cinco años,
mientras que del 60 al 70 por ciento de los pacientes que lo dejaban vivían esta
cantidad de tiempo, aseguró Parsons.
La supervivencia parecía proceder de una menor probabilidad de recurrencia del
tumor, y no por mejoras cardiacas o pulmonares, señalaron los investigadores.
Todos los pacientes estaban en una etapa inicial y habían sido tratados con
cirugía, quimioterapia o radiación, además Parsons agregó que, "los resultados
sólo se pueden aplicar a este grupo de pacientes de cáncer de pulmón. Este
trabajo no nos dice nada sobre los beneficios de dejar de fumar si se tiene un
cáncer de pulmón avanzado".
Y debido a que todos los estudios incluidos en este análisis eran de naturaleza
observacional, no está claro si dejar de fumar produce de hecho un declive en el
número de muertes.
Aún así, los hallazgos dan por hecho que el asesoramiento para dejar de fumar se
debería ofrecer de manera rutinaria a los pacientes diagnosticados con cáncer de
pulmón.
De acuerdo con Parsons, "a los pacientes de cáncer de pulmón no se les ofrece
ayuda habitual para dejar de fumar aunque algunos hospitales podrían tener este
servicio". Esto es en Gran Bretaña, señaló Edelman, y la probabilidad de que
exista cierta coherencia en esta área es incluso menor en Estados Unidos, un
país que no cuenta con un sistema de atención de la salud global.
"Por supuesto, la American Lung Association exhorta a todo el mundo que deje de
fumar. Lo decimos una y otra vez. Nunca es tarde para dejar de fumar. Contamos
con una buena evidencia de que se consiguen beneficios aunque se tengan 70
años", apuntó.
Fuente: British Medical Journal
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Año XI, N° 163, Febrero 2010