Muchas veces se ha oído que la marihuana y los fármacos derivados de ella controlan algunos de los efectos colaterales tóxicos de la quimioterapia contra el cáncer. ¿Pero qué sucedería si fumar esta hierba durante 10 a 20 años pudiese proteger de ciertos tumores?
En un estudio, investigadores hallaron que los fumadores de
marihuana a largo plazo eran casi un 62 por ciento menos propensos a desarrollar
cánceres de cabeza y cuello que las personas que no consumían esa droga.
La nueva investigación analizó entre diciembre de 1999 y del 2003 a 434
pacientes con esos cánceres -que incluyen a los tumores en la boca, la lengua,
la nariz, los senos paranasales, la garganta y los nódulos linfáticos del
cuello- y a 547 individuos sin esta enfermedad.
Después de tener en cuenta el impacto del tabaquismo, el consumo de alcohol y
otros factores que podían influir en los resultados, fumar marihuana una a dos
veces por semana y hasta tres veces cada dos semanas, en promedio, se asoció con
un 50 por ciento menos riesgo de desarrollar cáncer de cabeza y cuello,
comparado con el consumo menos frecuente de la droga.
Aquellas personas que empezaban a fumar marihuana a una edad mayor parecían
correr menos riesgo de desarrollar estos tumores que quienes iniciaban su
consumo a edad más joven.
Comparadas con las personas que nunca habían consumido marihuana, las que
comenzaron a fumarla entre los 15 y los 19 años eran un 47 por ciento menos
propensos a desarrollar cáncer de cuello y cabeza, mientras que en los usuarios
de la droga desde los 20 años o más el peligro era un 61 por ciento menor.
El equipo del doctor Karl T. Kelsey, de la Brown University, en Providence, dijo
que no está claro por qué la marihuana prevendría el cáncer, pero añadieron que
los químicos de la droga llamados cannabinoides han demostrado tener potenciales
efectos antitumorales.
Otros estudios han relacionado el consumo de marihuana con un menor riesgo de
padecer otros cánceres, como el de próstata.
También se ha sugerido que fumar marihuana ayudaría a evitar la enfermedad de
Alzheimer y a combatir la pérdida de peso vinculada con el sida, y las náuseas y
los vómitos asociados con la quimioterapia en los pacientes con cáncer.
No obstante, en general los resultados de las investigaciones sobre los efectos
de esta droga sobre la salud humana han sido contradictorios.
Algunos estudios han sugerido que la marihuana puede aumentar el riesgo de una
persona de padecer ataque al corazón o accidente cerebrovascular (ACV) y
provocar algunos cánceres, como el de pulmón.
En la revista Cancer Prevention Research, los expertos enfatizaron que se
requieren estudios más amplios para verificar la relación hallada con el menor
riesgo de cáncer de cabeza y cuello.
Asimismo, el equipo añadió que aún cuando se descubra que fumar marihuana
protege contra estos cánceres, los riesgos de su consumo serían mayores que los
beneficios.
"La marihuana es una droga de 'inicio' y puede vincularse con el consumo futuro
de sustancias adictivas más peligrosas, además de otras conductas riesgosas",
alertaron Kelsey y sus colegas.
Cualquier política referida al consumo de marihuana debería tener en cuenta esto
"y no debería tomarse en base a los resultados de un estudio", indicó el equipo
de científicos.
Fuente: Cancer Prevention Research
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Año X, N° 158, Septiembre 2009