Una exploración de las relaciones moleculares entre la resistencia a la insulina y la inflamación ha revelado un un nuevo objetivo para el tratamiento de la diabetes, según los científicos del Centro de Investigación de John G. Rangos, del Hospital Infantil de Pittsburgh, en Estados Unidos. Sus hallazgos han sido publicados en la versión on-line de Diabetes.
Los signos de inflamación sistémica de bajo nivel son comunes
entre personas con síndrome metabólico y en animales con obesidad y diabetes
tipo 2 o resistente a la insulina, explica H.Henry Dong , profesor de la
Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, y autor
del estudio.
"No está todavía claro si si existe una relación de causa-efecto entre la
exposición crónica a la inflamación de bajo nivel y la resistencia a la
insulina" explica. El equipo de Dong estudió el papel de una proteína conocida
como Forkhead Box 1 (Fox 01), pues investigaciones previas demuestran que
contribuye al aumento de los triglicéridos en un modelo animal de obesidad y
diabetes. En este estudio, los investigadores descubrieron que la proteína Fox
01 estimula a los macrófagos, que se desplazan al hígado o a los tejidos
adiposos para aumentar la producción de una citocina denominada interleukin-1
beta. Esta citocina interfiere con la insulina, que inhibe a la proteína Fox01,
poniendo en marcha un sistema de retroalimentación que ayuda a regular los
niveles de insulina en los tejidos sanos.
"Los hallazgos sugieren que cuando hay una falta de insulina o cuando las
células como los macrófagos son resistentes a su presencia, no hay frenos en la
estimulación de la proteína Fox01 ni interferencias con la señalización de la
insulina", explica Dong. "Esto puede explicar por qué la inflamación crónica es
asociada habitualmente a la obesidad y la diabetes de tipo 2. Además, un
medicamento que actúa sobre la Fox01 podría ser capaz de controlar mejor los
niveles de azúcar en sangre".
Fuente: Diario Medico
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Año X, N° 158, Septiembre 2009