La quimioterapia se administra en el interior de pequeñas células procedentes de bacterias, que han sido previamente vaciadas y después rellenas con los diferentes tipos de fármacos.


Investigadores de la empresa EnGeneIC en Sydney (Australia) han desarrollado un nuevo sistema artificial de administración de fármacos que bloquea la capacidad de las células cancerígenas de rechazar la quimioterapia y así adquirir resistencia al fármaco. Los resultados del estudio se publican en la edición digital de la revista Nature Biotechnology.

Los resultados muestran que el nuevo método inhibió con éxito en modelos experimentales el crecimiento de tumores de colon, mama y útero resistentes a los fármacos y amplió de forma sustancial la esperanza de vida.

La técnica desarrollada por los científicos, dirigidos por Himanshu Brahmbhatt, se basa en pequeñas bacterias vacías y sin vida que funcionan como minicélulas y pueden rellenarse con diferentes tipos de fármacos.

Según los investigadores, se administró de forma secuencial a los sujetos del modelo estudiado, dos conjuntos de minicélulas. Las primeras estaban rellenas con moléculas de microARN para bloquear la producción de las bombas que confieren resistencia a los fármacos.

El segundo grupo que se administró después, estaba cargado con fármacos de quimioterapia tóxicos para las células tumorales que eran eliminadas después de haber sido desactivadas las bombas de resistencia a la quimioterapia.

Los autores explican que dado que los fármacos no se liberan a la circulación general, pueden eliminar células cancerígenas a dosis mucho más bajas de las que suelen necesitarse y se evitan así los efectos secundarios dañinos.


Fuente: El Médico Interactivo


   Año X, N° 156, Julio 2009