De los 250 trasplantes de riñón realizados en el Centro Médico Quirúrgico Boliviano Belga (CMQBB), el 85 por ciento tiene relación familiar o afectiva con el receptor, según una nota de la Sociedad Boliviana de Trasplante de Órganos y Tejidos.
Dicha organización respondió así a las afirmaciones de un
miembro de la Asociación de Enfermos Renales, que sostuvo que el 50 por ciento
de los casos de trasplante de riñón corresponde a compra de órganos, dando a
entender la existencia de un mercado negro de órganos. Este medio no pudo
confirmar estas cifras.
La Sociedad Boliviana de Trasplante de Órganos y Tejidos afirma que los
procedimientos de trasplantes que se realizan en el país, como está establecido
internacionalmente, son regulados por el Ministerio de Salud.
“Todos los trasplantes a realizarse pasan por un proceso legal de donación de
órganos, en el que se especifica que la donación es bajo libre voluntad y sin
existir remuneración económica de ningún tipo por parte del receptor hacia el
donante”, señala la Sociedad en su nota.
Agrega que el proceso de donación de órganos es supervisado estrictamente por la
Comisión Coordinadora Regional integrada por representantes de la Academia
Boliviana de Medicina, la Sociedad Boliviana de Trasplantes y del Servicio
Departamental de Salud (Sedes) y que con la aprobación de las modificaciones al
Reglamento de la Ley de Trasplantes también se obliga a pedir la autorización de
un juez competente. La Ley 1716 de Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos
prohíbe la comercialización de órganos humanos, la cual está sujeta a una
penalización de hasta 18 años de cárcel.
“Si existe alguna denuncia de mercado negro, debe ser investigada a profundidad
y sometida a la justicia ordinaria a través del Ministerio Público ya que se
considera un delito de acción pública”, manifiesta la Sociedad.
Existen donantes relacionados familiarmente, como padres y hermanos, pudiendo
también existir los que mantienen una relación afectiva sin relación
consanguínea como esposos, hijos adoptivos, compañeros, miembros de una
congregación religiosa, etc, siendo este último tipo de donante aceptable de
acuerdo con la normativa boliviana.
Según la Sociedad de Trasplante, aun en el exterior, los pacientes bolivianos no
pueden beneficiarse de los donantes con los que mantienen una relación afectiva
y no consanguínea, ya que son exclusivos para los ciudadanos de esos países,
debido a la enorme demanda interna.
Único camino
Los nefrólogos confirmaron también que el único camino para suplir la necesidad
de rehabilitar a un paciente con fallo irreversible de algún órgano vital es la
donación de órganos en caso de muerte cerebral, en base a la concienciación de
la población.
Destaca que ése es un proceso en el que se debe demostrar credibilidad,
transparencia y equidad en la distribución. Saber que si uno necesita de un
trasplante, hay alguien dispuesto a donar sus órganos cuando ya no los necesite
para que otro siga viviendo. “Es un acto de humanidad, de altruismo, de dar sin
esperar nada a cambio”.
Mauri aseguró que para que el Programa de Salud Renal implemente el programa de
donación cadavérica lo único que hace falta es una campaña de concienciación
para convencer a potenciales donantes a dar su consentimiento para entregar sus
órganos, en caso de muerte cerebral.
INCREMENTO
La Sociedad Boliviana de Trasplante de Órganos y Tejidos confirmó que el
incremento de pacientes con insuficiencia renal crónica, en diálisis, que afecta
a todos los grupos etarios, es realmente alarmante. Son aproximadamente 1.700
pacientes en todo el país que se someten a diálisis en las unidades públicas de
la seguridad social o privadas, teniendo como única alternativa de
rehabilitación el trasplante renal.
El principal factor limitante de las víctimas de insuficiencia renal, según la
Sociedad de Trasplante de Organos y Tejidos es que éstas no cuentan con un
donante disponible, además del factor económico para la manutención de los
medicamentos de inmunosupresión a largo plazo.
Casi una tercera parte de los trasplantes realizados en Cochabamba en estos
últimos años ha recibido el apoyo de organizaciones sociales cubriendo los
gastos de insumos y sin el cobro de honorarios médicos, según la Sociedad médica
boliviana.
Fuente: Lostiempos.com
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Año X, N° 156, Julio 2009