Un informe advierte que las sustancias químicas peligrosas hacen que algunos juguetes no sean aptos para los niños.
Pececitos plásticos, pistolas de agua y flores de mentira
contienen los controvertidos compuestos llamados ftalatos.
Hay carritos y aretes de juguete llenos de plomo.
Hay animalitos plásticos con los que los niños se pueden ahogar.
Los consumidores que van de compras este viernes negro deben tener en cuenta que
todos estos juguetes están en las tiendas esta temporada, pero que no deberían
llegar a las ansiosas manitas de los niños, según el informe anual sobre la
seguridad de los juguetes del grupo sin fines de lucro U.S. Public Interest
Research Group (PIRG).
El informe, Problemas en el mundo de los juguetes, se concentra este año en las
sustancias que pueden ser tóxicas para los niños. Varias de estas toxinas han
sido declaradas ilegales según una nueva ley de EE. UU., la Ley de mejora de la
seguridad de los productos del consumidor de 2008, pero algunas cláusulas de la
ley no entrarán en vigencia hasta el año que viene.
"Hemos publicado este informe durante 23 años, y hemos identificado los peligros
que hay en las estanterías", afirmó la vocera del PIRG Elizabeth Hitchcock.
Hitchcock señaló que, tradicionalmente, los riesgos de ahogamiento han sido un
enfoque tradicional del informe, y añadió que "el ahogamiento sigue siendo la
principal causa de muerte relacionada a los juguetes".
En 2007, más de 80,000 niños menores de cinco años fueron llevados a las salas
de emergencia de los hospitales por lesiones relacionadas a juguetes, y 18 de
ellos murieron, según la Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor
de EE. UU.
Pero el nuevo informe también detalla las amenazas tóxicas.
"Este año nos enfocamos en los peligros tóxicos como el plomo y los ftalatos,
porque la ley de seguridad de productos que fue aprobada [por el Congreso] en
agosto toma medidas, específicamente respecto a esos dos compuestos químicos.
Pero no comienza a tomar tales medidas hasta después del primero del año",
señaló Hitchcock.
Esas sustancias químicas siguen en los juguetes de las estanterías de las
tiendas, advirtió Hitchcock. "El comprador debe tener cuidado en esta temporada
de fiestas", aconsejó.
Los ftalatos, que pueden encontrarse en muchos juguetes de plástico blando,
pueden causar problemas graves cuando la exposición ocurre en el útero o durante
etapas cruciales del desarrollo. Entre los problemas se incluyen parto
prematuro, defectos de la reproducción, inicio precoz de la pubertad, y conteos
espermáticos bajos, según el informe.
En febrero de 2009, los juguetes con un contenido de ftalatos mayor de 0.1 por
ciento serán prohibidos. Actualmente, el contenido de ftalatos de algunos
juguetes alcanza el 40 por ciento, afirmó Hitchcock.
El plomo es otra toxina preocupante que se encuentra en algunos juguetes. La
exposición al plomo puede resultar en un menor coeficiente intelectual, retrasos
en el desarrollo mental y físico, e incluso la muerte. Según el PIRG, un niño de
cuatro años murió de envenenamiento con plomo en 2006, después de tragarse un
brazalete que contenía 99 por ciento de su peso en plomo.
El PIRG también encontró una joya infantil de fantasía que contenía el 45 por
ciento de su peso en plomo, más de 750 veces los niveles de las medidas actuales
de la Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor de EE. UU. La nueva
Ley de mejora de la seguridad de los productos del consumidor eventualmente
permitirá el plomo sólo como microelemento, según el PIRG.
Para evitar los juguetes que contenga plomo y ftalatos, Hitchcock aconsejó a los
padres evitar los juguetes baratos fabricados en el extranjero, sobre todo los
de China, que produce alrededor del 80 por ciento de todos los juguetes vendidos
en EE. UU.
"En el informe de este año, todas las muestras que teníamos habían sido
fabricadas en China", afirmó Hitchcock.
La Toy Industry Association (TIA) dijo que "la seguridad de los juguetes es la
principal prioridad del sector, y éste ha estado trabajando todo el año para
recuperar la confianza de los consumidores".
"El mismo consejo de siempre para padres y consumidores aplica para asegurar
unos juguetes seguros: compre marcas que conoce en detallistas en quienes
confía, sobre todo cuando hay niños pequeños en la casa, lea y siga las
etiquetas de edad de los juguetes, enséñele a su hijo cómo jugar con seguridad,
y supervíselo cuando juega", aconsejó la asociación en un correo electrónico.
La Dra. Karen Sheehan, directora médica del Centro de prevención e investigación
de lesiones pediátricas del Hospital Conmemorativo Infantil de Chicago, y
directora médica de la Injury Free Coalition for Kids, opina que se debe hacer
más por proteger a los niños de juguetes peligrosos.
"No es poco razonable que los padres piensen que si se compra un juguete en una
tienda, debe ser seguro", señaló Sheehan. "Sin embargo, definitivamente no es
así. Durante décadas, la Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor
ha recibido pocos fondos y ha carecido de los recursos para ser proactiva en la
evaluación preventiva de peligros.
"Los padres necesitan elegir los juguetes con cuidado, sobre todo para los niños
pequeños que se meten cosas en la boca", advirtió.
Fuente: HealthDay
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Año IX, N° 149, Diciembre 2008