Un equipo de investigadores estadounidenses acaba de decodificar por primera vez todos los genes de una persona con cáncer y de identificar el conjunto de mutaciones que podrían haber causado la enfermedad o facilitado su avance.
Para el estudio, los científicos utilizaron las células que
había donado antes de morir una mujer de 50 años con leucemia mieloide aguda. El
equipo secuenció todo el ADN de las células tumorales y lo comparó con el ADN de
las células sanas de la piel de la misma paciente. Luego, los investigadores se
concentraron en diez mutaciones identificadas sólo en las células tumorales y
que aparentemente promovían un crecimiento celular anormal, lo que impedía que
las células inhibieran ese crecimiento y les permitía resistir la quimioterapia.
Las mutaciones son errores genéticos y las que se identificaron no eran innatas,
sino que se desarrollaron durante la vida de la paciente, como ocurre con la
mayoría de las mutaciones que provocan el cáncer. Sólo entre el 5 y el 10% de
los cánceres son hereditarios.
El proyecto, que demoró meses y costó un millón de dólares, se realizó en la
Universidad de Washington en St. Louis. Los resultados se publicaron ayer en la
revista Nature y es el primer informe conocido sobre "el genoma del cáncer".
A pesar de que los resultados obtenidos no representan una solución inmediata
para los pacientes, los científicos aseguran que pueden servir para desarrollar
nuevos tratamientos y que ayudarán a los médicos a tomar mejores decisiones a
partir de información genética más detallada del cáncer de cada paciente. Aunque
el estudio se limitó a la leucemia, las técnicas utilizadas podrían extenderse
al estudio del genoma de otros cánceres, y el equipo adelantó que las aplicarán
al cáncer de mama, cerebro y pulmón.
"Este es el primero de muchos genomas de cánceres que vamos a secuenciar", dijo
Richard Wilson, director del Centro de Secuenciación Genómica de la Universidad
de Washington y autor principal del estudio. "Nos proporcionarán una gran
cantidad de indicios sobre qué ocurre en el ADN cuando el cáncer comienza a
crecer", agregó.
Los estudios que vienen
Según Wilson, dentro de 5 a 20 años, secuenciar el ADN de los pacientes con
cáncer consistirá en colocar una gota de sangre sobre un chip, que se ingresará
en una computadora de escritorio para obtener un informe que sugerirá qué
fármacos serán los más efectivos para cada paciente. "Eso es la genómica
personalizada -dijo-. Aunque parece ciencia ficción, está a nuestro alcance."
Hasta ahora, comentó Wilson, la mayoría de los estudios disponibles sobre las
mutaciones del cáncer se concentraron en unos pocos cientos de genes sospechosos
de estar involucrados en la enfermedad, pero no en los 20.000 o más genes que
forman todo el genoma humano.
Las investigaciones previas identificaron muchas mutaciones y sirvieron para
desarrollar algunas de las drogas orientadas a tratar ciertos defectos en las
células de, por ejemplo, un tipo de cáncer de mama, de leucemia y un cáncer
gastrointestinal poco frecuente. Ocho de las diez mutaciones identificadas en la
paciente con leucemia mieloide aguda nunca habían sido relacionadas con la
enfermedad y esa asociación no se habría identificado con los métodos
tradicionales de sospecha.
Fuente: The New York Times
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Año IX, N° 149, Diciembre 2008