En el estudio multicéntrico más grande hasta la fecha para evaluar el impacto del PET en el manejo de la enfermedad de individuos con sospecha de cáncer colorrectal recurrente, los investigadores encontraron que los planes de tratamiento fueron cambiados para más de la mitad de los pacientes.
El estudio, publicado en la edición de Septiembre de 2008 de
la revista The Journal of Nuclear Medicine (JNM), fue realizado en cuatro
sitios en Australia, y comprendió 191 pacientes divididos en dos grupos. El
Grupo A consistió de pacientes asintomáticos que tenían lesiones estructurales
residuales sospechosas de tumor recurrentes después de la terapia inicial. El
Grupo B comprendió pacientes con metástasis pulmonares o hepáticas que eran
potencialmente operables. Esos resultados fueron comparados con hallazgos de
imagenología convencional (como tomografía computarizada [TC]), y los
participantes fueron seguidos por 12 meses.
“Diseñado con un enfoque basado en la evidencia, este estudio confirmó el papel
importante que juega la PET en el proceso de toma de decisiones de los pacientes
con cáncer colorrectal y el impacto de la PET en el manejo y el resultado de la
enfermedad”, dijo Andrew M. Scott, M.D., director del Centro de PET y el
Instituto Ludwig de Investigación de Cáncer, Hospital Austin (Melbourne, VIC,
Australia). “Esos resultados son convincentes e indican que la PET debe estar
más ampliamente disponible para los pacientes”.
Basados en la extensión y la progresión de la enfermedad reveladas por los
exámenes, los médicos tratantes cambiaron el manejo planeado en más del 65% de
los pacientes en el grupo A y cerca del 50% en el grupo B. Los investigadores
también encontraron sitios de enfermedades adicionales en 48% del grupo A y 44%
en el grupo B, proporcionando información pronostica importante acerca de los
pacientes que permitió su estratificación en grupos curativos o paliativos.
“La PET pudo identificar a aquellos pacientes que tenían potencial para
supervivencia libre de progresión a largo plazo y aún un potencial de cura”,
dijo el Dr. Scott. “De igual importancia, identificó a aquellos pacientes con
enfermedad agresiva, permitiéndoles evitar tratamiento innecesarios, como la
cirugía”.
En los Estados Unidos, los resultados de las exploraciones PET también han
cambiado las decisiones de los médicos en el tratamiento y cuidado de más de uno
de cada tres pacientes de cáncer, de acuerdo con los datos obtenidos por el
Registro Nacional PET Oncológico de los Estados Unidos (NOPR). El registro, que
se formó por petición de los Centros de Medicare y Servicios Medicaid (CMS), ha
encontrado que la PET promovió cambios en las decisiones de cuidado en el 36,5%
de los casos de pacientes. El estudio hasta la fecha incluyó más de 23.000
pacientes en más de 1.200 instituciones de PET en los Estados Unidos. Los datos
del estudio NOPR son recolectados por medio de un registro clínico y
suministrados al CMS para ayudar a determinar los niveles de reembolso para
indicaciones de cáncer no cubiertas actualmente. El CMS está revisando
actualmente los datos para determinar qué tipos adicionales de cáncer pueden ser
elegibles para cubrimiento.
“Esos datos deben animar a los practicantes de la imagenología molecular para
involucrar a los médicos referentes temprano en el proceso del tratamiento del
cáncer”, añadió el Dr. Scott. “Es claro que la PET tuvo un impacto significativo
para esos pacientes y puede ser una parte indispensable de los estándares de
cuidado para los oncólogos”.
Fuente: Medimaging
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Año IX, N° 149, Diciembre 2008