Tanto en los países pobres como en los ricos las personas tienen dificultades para entender qué produce el cáncer y necesitan estar mejor educados sobre cómo prevenir la enfermedad, según señaló un informe.
En todas partes del mundo hay más disposición a creer que los
factores ajenos al control personal, como la polución ambiental, en lugar de las
opciones de vida, como comer mucho y tomar alcohol en exceso, son los
principales peligros, indicó el reporte.
El informe, que se basó en un sondeo patrocinado por la Unión Internacional
Contra el Cáncer (UICC) efectuado a casi 30.000 personas de 29 países, fue
difundido durante el inicio del Congreso Mundial de Cáncer que se realiza por
cuatro días en Ginebra.
El presidente electo de la UICC, David Hill, de Australia, manifestó que el
sondeo demuestra la necesidad global de que haya "programas educativos para
incentivar y apoyar el cambio de conductas."
En los países de ingresos elevados como Australia, Gran Bretaña, Canadá, Grecia,
España y Estados Unidos, el sondeo reveló que el rechazo a reconocer que el
consumo de alcohol aumenta el riesgo de cáncer llegaba al 42 por ciento de la
población.
En cambio, en los estados de ingresos medios, como China, Indonesia, México,
Rumania, Turquía, Ucrania y Uruguay, sólo el 26 por ciento de los consultados
pensaba que beber alcohol no aumentaba la propensión a desarrollar cáncer.
En tanto, en los dos países de ingresos bajos incluidos en el sondeo, Kenia y
Nigeria, el reconocimiento del peligro que implica el consumo de alcohol fue muy
elevado: sólo el 15 por ciento de los consultados dijo que no era una causa de
cáncer.
Aumento del riesgo
De hecho, señaló la UICC, el riesgo de cáncer aumenta a medida que se incrementa
la ingesta alcohólica.
En los países de altos ingresos sondeados, mientras el 9 por ciento no brindó
opinión el 51 por ciento coincidió en que el consumo de alcohol elevaba el
riesgo de cáncer. Pero más personas, el 59 por ciento, pensaban que no comer la
suficiente cantidad de frutas y vegetales era un peligro mayor.
En verdad, declaró la UICC, la evidencia científica sobre los efectos
protectores de las frutas y los vegetales es más débil que aquella que indica
que la ingesta de alcohol es perjudicial.
En tanto, las personas que viven en estados ricos exageraron la percepción sobre
el riesgo que implica el estrés: un 57 por ciento creía que aumentaba el riesgo
de cáncer. Por su parte, un 78 por ciento culpaba a la contaminación del aire.
Sin embargo, la entidad señaló que el estrés no es una causa reconocida de la
enfermedad y que la polución ambiental sólo es un contribuyente menor a las
tasas de cáncer, comparado con el consumo de alcohol.
"En general, las personas de todos los países están más dispuestas a aceptar que
las cosas por fuera de su control, como la polución del aire, podrían provocar
cáncer que aquellas que están dentro de su propio control, como el sobrepeso,
que es un factor de riesgo establecido de cáncer," dijo la UICC.
El sondeo mostró que en los países de bajos y medianos ingresos las personas
eran más pesimistas sobre las posibilidades de que un tratamiento cure el
cáncer. En las naciones más pobres, el 48 por ciento sentía que no se puede
hacer mucho una vez que la enfermedad se declara.
Fuente: UICC
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Año IX, N° 146, Septiembre 2008