La inactivación de tres microRNAs hace que la célula tumoral empiece a dividirse frenéticamente, se despegue de su sustrato y migre a estructuras vecinas y a órganos lejanos.
El grupo que dirige Manel Esteller, jefe de Epigenética del
Cáncer en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha
descubierto un mecanismo que explica cómo las células tumorales se escapan desde
su lugar original a los ganglios linfáticos. Este hallazgo se publica en la
prestigiosa Proceedings of the National Academy of Sciences USA (PNAS).
Los investigadores del CNIO han descubierto que las células tumorales presentan
la pérdida de actividad de unas pequeñas moléculas denominadas microRNAs, que en
las células sanas se encargan de frenar el crecimiento y división celular de las
mismas, así como de fijarlas en su tejido correspondiente. En el desarrollo del
cáncer estos microRNAs dejan de producirse debido a que grupos químicos metilo
bloquean su expresión, como si se tratara de una señal de tráfico de stop, por
lo que la célula empieza a dividirse frenéticamente, se despega de su sustrato y
migra a estructuras vecinas, como los ganglios linfáticos, y a órganos lejanos.
Los microRNAs que deberían realizar la función de supresión de metástasis y
están alterados en estos pacientes, son miR-148a, miR-34b/c y miR-9.
Los hallazgos descritos en el artículo publicado por PNAS tienen una posible
doble aplicación práctica. En primer lugar, el estudio de la metilación anómala
de los microRNAs descubiertos podría ser usada como un biomarcador para predecir
el riesgo de tener metástasis cuando se produce el diagnóstico de cáncer y, de
este modo, poder determinar el manejo clínico más adecuado del paciente. Además,
podrían tener también una posible aplicación en el tratamiento de estos
pacientes. “Actualmente”, explica Manel Esteller, “se dispone de fármacos que
son capaces de eliminar los grupos metilos anómalos, por lo que cabe la
posibilidad de que puedan ser utilizados para devolver la actividad a estos
microRNAs que poseen funciones inhibidoras de metástasis. No obstante, hablamos
todavía de posibilidades, ya que será necesario realizar estudios clínicos
traslacionales internacionales y multicéntricos para confirmar ambos extremos”.
La aparición de metástasis es la causa del 90 por ciento de los fallecimientos
de pacientes con cáncer. De ahí que tratar de comprender los mecanismos que
originan el proceso metastásico sea uno de los principales objetivos de la
investigación del cáncer.
Fuente: PNAS
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Año IX, N° 146, Septiembre 2008