Las inmunizaciones futuras: dirigen las defensas del organismo contra la cocaína y la nicotina. Buscan ayudar a las personas que consumen cocaína, metanfetamina y tabaco a dejar el hábito; algunas llegarían en 2010.
Hace cuatro años, un grupo de adictos llegó a la Facultad de
Medicina de la Universidad de Yale, Estados Unidos. La mayoría eran consumidores
de crack, una forma altamente adictiva de la cocaína. Querían dejar. "Vinieron
porque su vida se había desmoronado a causa de la droga", dice Thomas Kosten,
experto en drogadicción que trabajó con ellos.
No tenían las de ganar. Más de dos millones de norteamericanos toman alguna
forma de cocaína regularmente y la mayoría encuentra este hábito muy difícil de
dejar. Incluso en los casos en que no se toma droga por meses, está el peligro
de que, a causa de un momento de debilidad, un sólo desliz vuelva a introducir
la adicción a sus vidas.
Los sujetos que formaron parte de la prueba de Kosten también tuvieron sus
momentos débiles. Sin embargo, hubo casos en los que, cuando aspiraban o se
inyectaban la droga, ésta no hacía efecto. Kosten los había vacunado contra la
cocaína, es decir que los anticuerpos contra la droga estaban en su sistema
sanguíneo, preparados para neutralizar las moléculas de cocaína.
Los adictos estaban protegidos de la droga de la misma manera en que a un niño
se lo protege de la polio y el sarampión en sus primeros años de vida. Para el
final del estudio de Kosten, varios adictos habían logrado vencer su adicción.
Las vacunas son una de las más exitosas invenciones de la medicina. Sin ellas,
posiblemente usted no estaría aquí para leer esto... Sus antepasados podrían
haber muerto a causa de epidemias de enfermedades infecciosas tales como la
viruela.
La esperanza es que esta tecnología pueda también curar los males modernos de la
salud. La obesidad y la presión sanguínea son algunas de las condiciones que las
vacunas nos ayudarán a vencer. Si los impulsores están en lo correcto, el
trabajo de Kosten es sólo uno de los ejemplos de la que será la segunda
revolución de las vacunas.
Un nuevo enfoque
Las vacunas introducen un nuevo enfoque de problemas tales como las adicciones.
La idea es que el cuerpo produzca anticuerpos que se unan a ciertas sustancias y
las neutralicen, como la cocaína.
Sin embargo, casi todas moléculas de las drogas son demasiado pequeñas para
desencadenar una reacción del sistema inmunológico, con lo cual es más fácil
decir que hacer.
Para lograrlo Kosten, ahora en el Colegio Baylor de Medicina de Houston, Estados
Unidos, unió diez moléculas de cocaína a la superficie de la proteína del
cólera.
La vacunación con esta "megacocaína" estimula la producción de anticuerpos que
atacan tanto a las moléculas normales de cocaína como a las moléculas grandes y
sintéticas que conforman la vacuna.
Cuando se juntan con los anticuerpos, las moléculas de cocaína no pueden pasar
la barrera entre el sistema sanguíneo y el cerebro. Por eso, las personas con
niveles suficientemente altos de anticuerpos no experimentan el placer usual que
produce la cocaína.
La idea de la vacunación contra las drogas adictivas fue explorada por primera
vez en la década del setenta. Pruebas en monos mostraron que funcionaba, pero
eran necesarias varias inoculaciones por día para generar los niveles de
anticuerpos indispensables para detener el consumo de heroína. El estudio fue
abandonado, pero con las mejoras de la tecnología, los investigadores retomaron
esta idea.
Una mejor respuesta
Después de resultados muy promisorios en animales, las primera vacunas se están
probando ahora en personas. La prueba de la vacuna anticocaína de Kosten incluyó
a más de cien adictos por un lapso de 24 semanas.
Alrededor de un tercio de las 55 personas a las que se les administró la vacuna
en vez de un placebo redujo su consumo de cocaína, y de los 21 que produjeron
más anticuerpos que el promedio, diez dejaron su adicción totalmente.
Kosten está experimentando ahora con diferentes formulaciones para encontrar una
que produzca una alta respuesta de creación de anticuerpos.
A pesar de estos resultados impresionantes, una vacuna de una sola dosis no es
la solución a largo plazo. El sistema inmunológico evolucionó combatiendo
patógenos, que entran en el cuerpo en bajo número y, por eso, requieren bajos
niveles de anticuerpos para combatirlos.
La cocaína entra en nuestro cuerpo en grandes cantidades de una sola vez. Por
eso se necesitan inoculaciones extra para mantener el nivel de los anticuerpos
lo suficientemente altos. Durante el estudio de Kosten, los adictos recibieron
cinco inyecciones en un lapso de 12 semanas.
"Si uno no está motivado, es difícil mantenerse en el programa" opina el doctor.
A aquellos con el suficiente deseo de dejar, sin embargo, la vacuna los ayudó.
De hecho, una vez terminado el estudio, los que habían vencido la adicción
preguntaron si podían seguir recibiendo la vacuna.
Desafortunadamente, Korsten no podía extender la prueba más tiempo, con lo cual
no podía hacer nada cuando el nivel de los ex adictos había disminuido. Incluso
después de meses sin probar drogas, es común que vuelvan a caer.
"Toma mucha fuerza de voluntad después de que se terminan los efectos de la
vacuna -explica Korsten-. Al año, todos los sujetos estaban consumiendo
nuevamente alguna forma de cocaína."
El desarrollo de la vacuna contra la cocaína está en manos de Celtic Pharma, de
Hamilton, Bermuda. Si las siguientes pruebas son exitosas, la firma planea
presentarla en el 2010. Podría ser la primera de muchas por venir.
El equipo de Korsten está trabajando en inoculaciones similares para la
metanfetamina y están obteniendo muy buenos resultados en animales. Además, otro
de los riesgos de la drogadicción, la sobredosis, tendría una solución.
Ayuda para fumadores
La vacuna que está más desarrollada se ocupa de la droga adictiva que hace más
daño a la salud de las personas: la nicotina.
Más de 100 millones de personas en todo el mundo son adictas, un hábito que mata
a cinco millones de personas por año, alrededor de una cada seis segundos.
La mayoría de los fumadores de los países desarrollados quieren dejar, pero es
muy difícil. En Estados Unidos alrededor del 40% trata cada año, pero a los seis
meses 19 de cada 20 personas vuelven a fumar.
Como todo fumador sabe, dejar es fácil. Mantenerlo es lo difícil. La vacuna que
se está probando trabaja igual que la de la cocaína, protegiendo a los ex
fumadores de las recaídas: incluso los que caen en la tentación, encuentran que
el cigarrillo no los satisface.
Se podría pensar que, contra lo deseado, las personas podrían fumar más para que
los anticuerpos no fueran suficientes para neutralizar el efecto del cigarrillo.
Sin embargo, un reciente estudio encontró que incluso cuando no dejaban de
fumar, las personas con altos niveles de anticuerpos fumaban menos.
Fuente: New Scientist
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Año IX, N° 146, Septiembre 2008