Esta experiencia plantea la perspectiva de que un día puedan utilizarse células embrionarias para ofrecer células de reemplazo productoras de insulina, que sirvan para tratar la enfermedad en los seres humanos.
Científicos norteamericanos informaron el miércoles pasado que
habían podido controlar con éxito la diabetes en ratones utilizando células
madre humanas. Este trabajo plantea la perspectiva de que un día puedan
utilizarse células embrionarias para ofrecer células de reemplazo productoras de
insulina, que sirvan para tratar la enfermedad en los seres humanos.
Estos científicos lograron en la empresa de biotecnología Novocell (de San
Diego, California, Estados Unidos) convertir a las células madre en células
productoras de insulina en sus experimentos con ratones.
Estas nuevas células lograron mantener los niveles de azúcar en sangre bajo
control después de que las de los ratones productoras de insulina quedaron
destruidas.
"Para aquellos que dicen que no hay pruebas suficientes de que las células madre
embrionarias son capaces de curar la diabetes, ésta es nuestra respuesta",
señaló el doctor Camillo Ricordi, director del Instituto de Investigaciones
sobre la Diabetes en la Universidad de Miami, que no participó de este estudio.
De todos modos, hubo algunos resultados negativos: un pequeño número de roedores
contrajeron tumores y algunos especialistas comentaron que las células no
estarían lo suficientemente definidas para su uso en seres humanos. En Novocell
se aclaró que pasarán varios años antes de que puedan comenzar las pruebas en
seres humanos.
Los médicos ya están haciendo experimentos con trasplantes de células islote
productoras de insulina extraídas de cadáveres para tratar a pacientes que
tienen diabetes del Tipo 1, enfermedad que destruye las células islote de una
persona. En algunos casos, los receptores de trasplantes no necesitaron recibir
inyecciones diarias de insulina, al menos por algún tiempo.
Pero existen de todos modos pocos donantes, que pueden ofrecer reemplazo celular
a nada más que un pequeño porcentaje de diabéticos.
Las células madre embrionarias, que pueden ser convertidas potencialmente en
cualquier tipo de célula de nuestro organismo, podrían llegar a ser fuente de
células islote.
Novocell había informado ya en 2006 que sus investigadores habían logrado
convertir en el laboratorio a las células madre embrionarias humanas en
productoras de insulina, algo que otros científicos ya habían denunciado
también.
De todos modos, las células de Novocell no mostraban variación en su producción
de insulina en respuesta a la glucosa, una exigencia crucial para realizar el
trasplante.
En esta última investigación, publicada en Internet el miércoles pasado por
Nature Biotechnology, los investigadores recibieron la ayuda de los propios
roedores.
En lugar de implantar en los ratones las células productoras de insulina,
implantaron células precursoras que estuvieron un paso antes de convertirse en
células productoras de insulina.
Los organismos de los ratones transmitieron aparentemente las señales adecuadas
para convertir a las células implantadas en productoras de insulina en cerca de
90 días.
Cuando los científicos utilizaron una toxina para destruir las propias células
islote de los ratones, los animales que habían recibido las células humanas
siguieron produciendo insulina y controlando el nivel de su azúcar en sangre,
mientras que aquellos sin los trasplantes se volvieron diabéticos rápidamente.
Al cabo de 100 días, los científicos extrajeron a los ratones las células
trasplantadas y los niveles de azúcar en la sangre aumentaron.
"Esto permite confirmar por primera vez que es posible usar células madre
embrionarias humanas para producir islotes humanos totalmente funcionales",
señaló Emmanuel Baetge, principal científico de Novocell y autor de este
informe.
Pero el médico Mark Magnuson, profesor de la Universidad de Vanderbilt y
director de su centro de biología de células madre, advirtió que es posible que
la FDA (Administración de Alimentos y Fármacos estadounidense) no permita el
trasplante en seres humanos de material celular que tenga que "madurar" dentro
del organismo.
"¿Se reproducirá en gente distinta y será igual en todos los lugares de
trasplante?", preguntó el doctor Magnuson en un correo electrónico. "Si no fuera
totalmente predecible ¿podría haber efectos adversos, como por ejemplo
tumores?".
De hecho, en el experimento de Novocell, 7 de los 105 ratones con trasplantes
contrajeron finalmente un tipo de tumor llamado teratoma.
El doctor Baetge explicó que Novocell podría haber reducido o eliminado muy
probablemente los teratomas si hubiera purificado las células antes de
trasplantarlas.
Al menos 170 millones de personas en todo el mundo padecen diabetes y se espera
que esa cifra se duplique de aquí al año 2030.
Fuente: The NY Times
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Año IX, N° 140, Marzo 2008