Varias regiones de Sudamérica se encuentran en alerta. El temor al brote de una epidemia de fiebre amarilla ha movilizado a las autoridades sanitarias.
Como medidas de prevención, unas seis millones de dosis de
vacunas StamarilTM1 contra este virus fueron enviadas a Brasil y Paraguay, a
pedido de UNICEF, informó la división de vacunas del grupo francés Sanofi-Aventis.
"Brasil ya recibió cuatro millones de dosis de la vacuna StamarilTM a principios
de febrero y dos millones de dosis suplementarias fueron enviadas a Paraguay el
fin de semana pasado para responder a la demanda urgente de las autoridades
sanitarias", indicó a la prensa la firma Sanofi Pasteur, con base en Lyon
(Francia).
La fiebre amarilla es una enfermedad viral propia de las zonas rurales y urbanas
de África y América Latina.
"Se transmite a través de un vector artrópodo, en este caso es un mosquito. Los
monos son hospederos del virus y está en su sangre, puede el mosquito picar al
mono y obtiene la sangre y de ahí lo transmite a humanos", explica a
Univision.com la epidemiologa Beatriz Gómez.
Las regiones de mayor peligro son las zonas endémicas como los países de
Bolivia, Brasil y todas aquellas que se encuentren en partes del río Amazonas
además también en el sur del Sahara.
Al igual que el dengue, la fiebre amarilla no tiene cura, sin embargo hay una
vacuna que sirve como medida de prevención.
"Es muy efectiva, el virus se puede atenuar y atenua su efectividad a través de
pasarlo en el laboratorio en diferentes líneas celulares y la vacuna origina una
protección muy aceptable", señala Gómez.
Según las recientes investigaciones es el mosquito aedes aegypti y 15 larvas de
este insecto, quien transmite la fiebre amarilla.
Latente una epidemia
El temor ante la epidemia sigue presente."La mejor forma de evitarlo es destruir
al vector, por secreciones del enfermo no se va a transmitir, tiene que ser por
el vector. La OMS (Organización Mundial de la Salud) está consciente de que si
se presenta [una epidemia], deben de intervenir para evitar un problema de mayor
magnitud", asegura la experta.
Las consecuencias de contraer la enfermedad pueden ser diversas. Los principales
síntomas van desde la fiebre, dolor de cabeza, malestar en general, hay
sangrados, hemorragias de diferente tipo y ya cuando el cuadro es más grave,
pueden tener pérdida del pulso, tener una encefalitis y provocar la muerte.
Más de 200 mil personas contraen esta enfermedad cada año, 30 mil mueren por
ella.
"Generalmente el 50% de las personas que se enferman pueden llegar a la muerte
si no son tratadas", comenta Gómez.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 30 países africanos (con
una población estimada de 508 millones) se exponen al riesgo.
Miles de casos sospechosos
La vacunación contra la fiebre amarilla comenzó a aplicarse en diversos países
tales como Argentina.
La vacuna se recomienda a personas que residan o viajen a zonas consideradas de
"alto riesgo" particularmente en zonas fronterizas con Bolivia, Paraguay y
Brasil.
En Paraguay el gobierno decretó un estado de emergencia sanitaria para detener
el brote de fiebre amarilla, que hasta ahora cobró ocho vidas. Pero las
autoridades sanitarias informaron que hay 7 mil casos sospechosos, aunque
solamente tres confirmados.
La vacuna está contraindicada para niños menores de seis meses y no se
recomienda para las mujeres embarazadas, salvo que se encuentren en una zona de
emergencia epidemiológica.
La protección de la vacuna surte efecto a partir de los diez días de aplicada y
tiene una vigencia de diez años.
Fuente: Univision
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Año IX, N° 140, Marzo 2008