Una nueva estrategia de control de bajo costo podría facilitar a los países pobres la detección y el tratamiento de la enfermedad de Chagas, una condición letal generada por un parásito que se halla fundamentalmente en Sudamérica, indicó un estudio.


La lucha contra la dolencia suele focalizarse en campañas de rociamiento para exterminar al insecto que transporta al parásito causante de la condición, que afecta a unos 11 millones de personas en el continente americano.

Pero un equipo de investigadores de Estados Unidos mostró que se puede usar información fácil de recolectar sobre la cantidad de insectos que se encuentran en los hogares, obtenida durante las campañas de rociamiento, para identificar grupos de chicos en riesgo que deberían ser controlados por Chagas.

Esto luego permite a los funcionarios de salud atacar mejor a la enfermedad, actualmente en aumento en zonas urbanas, sin tener que evaluar a toda la comunidad, señaló Michael Levy, experto de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos que dirigió el estudio.

"Los fumigadores nos están diciendo qué niños necesitan ser examinados", expresó Levy, quien lideró la investigación mientras trabajaba para los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés).

"Esto es muy sencillo de sumar a los programas existentes", añadió el autor.


FLAGELO DEL CONO SUR
La enfermedad de Chagas generalmente se transmite a los humanos a través de un insecto que succiona la sangre denominado vinchuca, que transporta al parásito Trypasonoma cruzi.

El parásito que provoca la enfermedad de Chagas causa más muertes al año en América Latina que cualquier otra condición parasitaria, incluida la malaria, agregó Levy.

Una vez infectadas, las personas pueden vivir con la enfermedad por años antes de que aparezcan los síntomas, lo que dificulta la posibilidad de atacarla lo antes posible, manifestó el investigador.

En el estudio, los expertos evaluaron a 433 niños de un vecindario pobre de Arequipa, al sur de Perú. El equipo comenzó analizando a los chicos de los hogares donde los fumigadores habían encontrado la mayor cantidad de bichos.

Luego, cuando hallaron a un niño infectado, controlaron a todas las personas que habitaban en un radio de 20 metros y encontraron que quienes tenían la enfermedad vivían en grupos reducidos, según el artículo publicado en la revista PLoS Neglected Tropical Diseases.

"Comenzamos con los chicos que vivían en ambientes con muchos insectos y sólo analizamos a quienes habitaban en los alrededores de la zona donde había niños infectados", contó Levy durante una entrevista telefónica. "Es una estrategia en dos pasos", añadió.

Esto brinda a los funcionarios de salud de los países pobres mejores posibilidades de administrar los medicamentos necesarios para salvar vidas a un mayor número de niños, expresó el autor.

Si bien esta estrategia no identificaría todos los casos, los investigadores detectaron un 83 por ciento de las infecciones sólo evaluando a un cuarto de la población total, concluyó Levy.


Fuente: Medline Plus


   Año IX, N° 138, Enero 2008