El logro permite entender el origen de la metástasis y crear una droga para detenerla.


Científicos británicos descubrieron un mecanismo que controla la forma en qué se mueven dentro del organismo las células cancerígenas en la etapa de la metástasis. El descubrimiento ayudará seguramente a los médicos a comprender mejor la propagación de la enfermedad y podría conducir a medicamentos mejores para prevenir la aparición de tumores secundarios.

A una de cada tres personas se le diagnosticará cáncer durante el curso de su vida y el traslado de las células cancerígenas desde el tumor principal a otras partes del cuerpo es uno de los motivos principales por los que la enfermedad es tan letal: cada tumor nuevo significa que se necesitará un nuevo tratamiento. Prevenir la proliferación de tumores es una de las metas principales de la investigación sobre cáncer, explicaron ayer desde Londres.

En este nuevo estudio, liderado por el Dr. Michael Way del London Research Institute del Cáncer Research UK, los científicos descubrieron una forma para copiar el propio sistema de protección del organismo, que trata de evitar que los tumores se propaguen a otras partes del cuerpo.

El cáncer -según determinaron las investigaciones científicas- se propaga gracias a una proteína denominada Mena, que se encuentra en grandes cantidades en todos los tumores. Una segunda proteína, llamada Tes, frena este movimiento adosándose a Mena, pero como normalmente hay tanto Mena en las células del cáncer, la proteína Tes no puede hacer su tarea de forma adecuada y es cuando se produce la metástasis.

En la nueva investigación, que apareció publicada ayer en "Molecular Cell", los científicos describen al mecanismo molecular según el cual la proteína Tes se adosa a Mena. Si logran diseñar un medicamento que imite a esta acción, los médicos podrán darle a Tes una ayuda, señalaron.

"Nuestros descubrimientos representan un nuevo modo de regular a una familia clave de proteínas involucradas en el avance celular, que modificará la forma sobre cómo los investigadores ven a los modelos actuales de migración celular -un aspecto importante de la propagación del cáncer-" al resto del cuerpo.

Ahora, informaron, llegará la hora de buscar una droga que pueda provocar artificialmente este proceso y evitar la metástasis.

Esta investigación se conoció mientras los especialistas difundían un relevamiento de datos sobre el cáncer en el mundo. Las cifras publicadas recientemente por la Sociedad Norteamericana de Cáncer muestran que para fines de 2007 habrá más de 12 millones de casos de cáncer nuevos y 7,6 millones de muertes por esta enfermedad a nivel mundial -lo que equivale a cerca de 20.000 muertes por día-.


Fuente: The Guardian


   Año IX, N° 138, Enero 2008