No se sabe muy bien quién los crea, pero sí quién los ha destruido: investigadores universitarios han dejado al nível del suelo los siete mayores mitos de la Medicina. Consejos tan populares como "no leer con poca luz", o "beber mucha agua para estar sano" se quedan sin fundamento científico en un artículo publicado en el British Medical Journal.
Dos investigadores de Estados Unidos tomaron siete creencias
muy comunes y se acercaron a diversos archivos para buscar pruebas al respecto.
Pese a las frecuentes menciones en la prensa popular sobre la necesidad de tomar
ocho vasos de agua al día, los expertos no encontraron sustento científico para
esa afirmación.
La completa falta de pruebas fue registrada en un estudio publicado en American
Journal of Psychology, expresaron los autores de la revisión.
Además, los otros seis "mitos" son:
- Leer en ambientes con luz tenue arruina la vista. La mayoría de los
expertos en visión cree que es poco probable que esto produzca un daño
permanente a los ojos, aunque podría generar estrabismo, mayor parpadeo y
problemas para enfocar, dijeron los investigadores.
- Afeitarse hace que el vello crezca nuevamente más rápido y con mayor grosor.
La afeitadora no afecta el espesor o la tasa de regeneración del cabello,
indican estudios. No obstante, el vello que crece después de afeitarse carece de
la punta más fina que posee el cabello sin rasurar, lo que genera la impresión
de que es más espeso.
- Comer pavo da sueño. El alimento posee un aminoácido llamado triptófano
que está involucrado en el sueño y el control del humor. Pero el pavo no tiene
más cantidad de ese aminoácido que el pollo o la carne picada. Comer y beber
mucho en Navidad es verdaderamente la causa de la somnolencia.
- Usamos solamente un 10 por ciento de nuestro cerebro. Este mito
proviene de 1907, pero las imágenes de la región corporal muestran que ninguna
zona del cerebro está quieta o completamente inactiva.
- El cabello y las uñas siguen creciendo después de la muerte. Esta idea
proviene de los cuentos macabros. Los investigadores dijeron que la piel se seca
y se retrae después de la muerte, lo que genera la apariencia de que el pelo y
las uñas están más largas.
- Los teléfonos móviles son peligrosos en los hospitales. Pese a la gran
preocupación, una serie de estudios hallaron que las interferencias de los
teléfonos móviles con el equipamiento médico son mínimas.
La investigación fue dirigida por Aaron Carroll, profesor asistente de Pediatría
del Instituto Regenstrief en Indianápolis, y Rachel Vreeman, de la Escuela de
Medicina de la Universidad de Indiana.
Fuente: ibercampus.es
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Año IX, N° 138, Enero 2008