El Hospital General de L,Hospitalet ha finalizado con "éxito" la primera fase de la investigación que lleva a cabo para curar problemas óseos graves mediante células madre del propio paciente extraídas de la médula ósea, según han informado fuentes del centro médico.


El responsable del servicio de cirugía ortopédica del Hospital General de L”Hospitalet, Carles Solano, ha explicado que "las primeras operaciones han resultado un éxito, ya que han permitido la curación de cuatro de los primeros seis casos que estamos tratando, y los otros dos están en proceso y evolucionan favorablemente".
Los seis pacientes han sido intervenidos por el mismo equipo quirúrgico en el Hospital General de L”Hospitalet, en el Centro Médico Teknon y en el Hospital de Barcelona, y han contado con la colaboración científica de Mutua Universal y Unión de Mutuas. Carles Solano ha explicado que la nueva terapia se ha aplicado a pacientes que "tienen fracturas complicadas que no han consolidado con los métodos tradicionales, lo que se conoce como pseudoartrosis".

La terapia consiste en "la aplicación de células madre del mismo paciente adulto que, una vez multiplicadas, se aplican para curar las fracturas". El estudio clínico seguirá hasta concluir el tratamiento en un total de 15 pacientes.

Si los resultados siguen siendo positivos, se llevarán a cabo estudios que prevén la participación de diferentes centros hospitalarios españoles, y se evaluará con estudios comparativos si mediante este sistema se superan los resultados de las técnicas tradicionales. El responsable del servicio de cirugía ortopédica del Hospital General de L”Hospitalet ha explicado que la nueva terapia "supondría suplir el injerto propio que se extraía de la cresta ilíaca, que producía un 26% de molestias o de complicaciones". Carles Solano ha apuntado que el alcance de la nueva terapia podría llegar más allá de la cirugía ósea ya que "si las células madre son un procedimiento útil para regenerar el hueso, también tienen capacidad probablemente para regenerar algún otro tipo de tejidos y, por lo tanto, se podrían aplicar en otro tipo de problemas importantes".

Bajo sedación y anestesia local, el equipo quirúrgico practica en los pacientes el aspirado de unos 50 mililitros de médula ósea. El volumen obtenido se transporta a la Unidad de Terapia Celular del Centro de Transfusiones de Cataluña y se somete a un proceso de laboratorio que permite separar la fracción que contiene exclusivamente las células potencialmente progenitoras. Esta fracción se cultiva durante 12 días mediante un sistema informático que no requiere la actuación de los responsables del laboratorio, salvo para las puntuales tomas de muestras ligadas al control de calidad del proceso. Transcurrido este periodo de tiempo, las células progenitoras óseas se han multiplicado unas 60 veces sin perder sus características. Tras un control biológico, el equipo quirúrgico aplica un bioinjerto sobre la fractura ósea que está compuesto por el producto celular cultivado durante 12 días -fosfatotricálcico-B y fibrina autóloga-.

Con el tratamiento propuesto se evita tomar injerto óseo de la pelvis del mismo paciente, un acto necesario según los tratamientos estándares, pero que ocasiona complicaciones diversas en un 26% de las intervenciones, según fuentes del centro sanitario.

Basándose en la misma tecnología y en el mismo método de expansión de células progenitoras, los responsables de este ensayo ya han iniciado un estudio de regeneración del hueso maxilar y se encuentran preparados protocolos que consideran la aplicación tanto en otros modelos de fracaso biológico óseo como en otros tipos de tejidos de estirpe mesenquimal.


Fuente: Efe


   Año VIII, N° 136, Noviembre 2007