Una nueva forma de tratar el fallo hepático, un trastorno letal, fue desarrollada por científicos en Estados Unidos.
La técnica consiste en "sofocar" la respuesta del sistema
inmune utilizando células madre de la médula ósea del paciente.
Hasta ahora el procedimiento sólo ha sido probado en animales, pero según los
científicos, si funciona podría salvar muchas vidas.
El estudio, que aparece en PLOS One, la revista de la Biblioteca Pública de
Ciencias de Estados Unidos, afirma que el procedimiento podría potencialmente
ayudar al paciente con fallo hepático a mantenerse vivo más tiempo hasta
encontrar un órgano.
Asimismo el hígado podría tener más oportunidades de repararse a sí mismo.
Ente los grandes órganos, el hígado es uno de los pocos que son capaces de
regenerarse.
Sin embargo, no puede soportar el extenso daño que provocan enfermedades como la
hepatitis crónica, o el consumo excesivo de alcohol durante largos períodos.
Actualmente, el único tratamiento para disfunción hepática severa "de última
etapa" es un transplante.
Pero los órganos de donante son limitados y los receptores deben tomar poderosos
medicamentos para suprimir la respuesta de su sistema inmune.
Células clave
Los aparatos externos de asistencia hepática han logrado exitosamente ayudar a
algunos pacientes.
Pero estas máquinas requieren un abastecimiento de células hepáticas, de
preferencia humanas, las cuales son difíciles de obtener.
Los investigadores del Hospital General de Massachusetts utilizaron células
madre mesenquimales o MSCs.
Estas son células de la médula espinal que son capaces de convertirse en tejidos
que provocan el desarrollo de células sanguíneas en la cavidad medular.
Investigaciones previas han demostrado que las MSCs son capaces de inhibir
varias actividades del sistema inmune, aparentemente frenando el movimiento de
las células inmunes hacia las zonas dañadas.
Un abastecimiento de MSCs puede ser extraído de la propia médula del paciente y
multiplicarlas a niveles que sean terapéuticamente útiles.
Los investigadores probaron varias formas de utilizar las células para tratar a
ratones con fallo hepático.
Descubrieron que simplemente transplantando las MSCs a los hígados de los
animales no resultó efectivo.
Sin embargo, dos métodos de suministrar moléculas secretadas por las células
disminuyeron la inflamación dentro del hígado y detuvieron la muerte celular.
Asimismo, cuando se hizo circular la sangre de los ratones con fallo hepático a
través de un bioreactor externo que contenía MSCs se logró reducir
significativamente la enfermedad en los animales, y las tasas de supervivencia
aumentaron de 14 a 71%.
Según los autores del estudio, en teoría un paciente podría recibir una
inyección con un medicamento que contenga moléculas derivadas de las MSCs para
tratar de detener el daño celular, y permitir que el órgano se regenere.
La investigación, sin embargo, todavía está en sus primeras etapas y se
necesitarán muchos más estudios que confirmen estos resultados.
Fuente: EFE
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Año VIII, N° 135, Octubre 2007