El virus H5N1 de la gripe aviaria puede atravesar la placenta de una mujer embarazada e infectar a su hijo por nacer, informaron investigadores.
Los expertos también hallaron evidencia de algo que los médicos sospechaban
desde hace tiempo: que el virus no sólo afecta los pulmones, sino que además
alcanza el tracto gastrointestinal, el cerebro, el hígado y las células
sanguíneas.
"El trabajo nos ayuda a comprender la alta tasa de fatalidad del H5N1, así como
también nos sirve de modelo para la colaboración global en el campo de las
nuevas enfermedades infecciosas," dijo el doctor Ian Lipkin, de la Columbia
University en Nueva York, quien dirigió el estudio.
Lipkin y un equipo de la Universidad de Pekín estudiaron el tejido tomado de dos
personas que murieron a causa del virus H5N1 en China, una mujer embarazada de
24 años y un hombre de 35 años.
La investigación es la primera del Centro de Enfermedad Infecciosa de la
Universidad de Pekín, creado tras la epidemia de síndrome respiratorio agudo
severo o SARS, un nuevo virus que se expandió en China en el 2003, que infectó a
8.000 personas y provocó la muerte de 800 antes de ser detenido.
El centro ahora está analizando a las víctimas de la influenza aviaria H5N1, un
virus que afecta fundamentalmente a las aves, pero ocasionalmente contagia a las
personas.
Desde el 2003, murieron 200 de las 328 personas infectadas.
Dado que los expertos temen que la enfermedad pueda convertirse en una pandemia
que cause la muerte de millones de personas, están estudiándola en detalle.
"TORMENTA DE CITOQUINAS"
Jiang Gu y colegas de la Universidad de Pekín observaron las muestras de tejido
de distintas partes del cuerpo de las víctimas.
Los científicos hallaron material genético del virus en los pulmones, como
esperaban, pero también en el cerebro, la placenta, los intestinos y las células
inmunes de la sangre y el hígado.
El feto de cuatro meses de gestación, que murió junto con su madre, también
estaba infectado, informaron los investigadores en la revista médica The Lancet.
Los resultados respaldan la teoría de una "tormenta de citoquinas," que consiste
en la idea de que el sistema inmune reacciona en exceso al virus en algunos
casos y emite una enorme cantidad de químicos que terminan matando al paciente.
"Muchas personas han hablado de tormenta de citoquinas," dijo Lipkin en una
entrevista telefónica.
"Aquí los hallazgos pulmonares revelan que la cantidad de daño parece ser
desproporcionado según el número de células que estaban infectadas. Esto apoya
la hipótesis de que existirían métodos indirectos de daño," agregó el autor.
Los investigadores también hallaron evidencia de que el virus había dañado
ciertas células inmunológicas, incluidos los macrófagos, lo que sugeriría que el
virus no sólo estimula en exceso algunas partes del sistema inmune sino que
además suprime otras.
Estudios previos efectuados a víctimas de la cepa H5N1 produjeron evidencia de
que el virus había evadido al sistema inmunológico eliminando sus defensas.
Los expertos indicaron que nadie había pensado que la influenza humana podía
atravesar la placenta y afectar a los bebés por nacer. "Pero no hay tanta
información," concluyó Lipkin.
Fuente: Reuters
![]()
Año VIII, N° 135, Octubre 2007