La prescripción regular de antibióticos a los niños en la comunidad es suficiente para mantener un algo nivel de resistencia a estos medicamentos en la población, según advierten los autores de un estudio publicado en el "British Medical Journal".
Los expertos de la Universidad de Oxford (Reino Unido)
recuerdan que constantemente se anima a los médicos de familia británicos a
reducir las recetas de antibióticos con el fin de minimizar el riesgo de
resistencias a estos fármacos, pero que su prescripción continua siendo una
práctica frecuente.
Un estudio de 1999 mostraba que más de la mitad (55%) de los niños británicos de
0 a 5 años recibían una media de 2,2 prescripciones de un antibiótico
betalactámico al año. Desde entonces, los autores estiman que las recetas de
antibióticos a niños se han reducido alrededor de un 40%. Sin embargo, datos no
publicados parecen indicar que la prescripción de estos medicamentos a niños
está de nuevo en aumento en el país.
El nuevo estudio demuestra que siguen recetándose con frecuenta a una gran
proporción de pacientes con infecciones menores, a pesar de lo que recomiendan
las directrices nacionales.
Los autores identificaron a 119 niños atendidos por médicos generales con
infección aguda del tracto respiratorio. De ellos, 71 recibieron un
betalactámico y 48 no recibieron ningún antibiótico. Se analizaron los datos
médicos existentes y se tomaron muestras al inicio del estudio y a las 2 y a las
12 semanas para comprobar si existían bacterias resistentes, identificadas
mediante la presencia de un gen que codifica la resistencia a los antibióticos.
Entre los niños que no recibieron antibióticos no se observó incremento en la
proporción de bacterias resistentes en su garganta respecto al nivel que
presentaban al inicio del estudio. Sin embargo, entre los que recibieron un
antibiótico, el número de bacterias resistentes se duplicó a las 2 semanas,
aunque descendió a las 12 semanas hasta alcanzar los mismos niveles que al
principio. Aunque parezca que ese aumento es algo temporal, los autores
consideran que puede ser suficiente para mantener un alto nivel de resistencias
a los antibióticos en la comunidad.
Fuente: British Medical Journal 2007;335:176
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Año VIII, N° 133, Agosto 2007