Según datos a cinco años de un estudio, la supervivencia global de los pacientes con esta dolencia recién diagnosticada y que recibieron imatinib como primer tratamiento, fue de más del 89 por ciento, ofreciendo además importantes ventajas sobre la calidad de vida de estos enfermos en comparación con otros tratamientos.
El imatinib, desarrollado por Novartis y comercializado como
Glivec, ha demostrado su eficacia terapéutica en pacientes con cromosoma
Philadelphia positivo (Ph+), causante de la leucemia mieloide crónica (LMC), uno
de los cuatro tipos más frecuentes de leucemia, teniendo una incidencia entre la
población general de entre uno y dos casos por cada 100.000 habitantes, afirmaba
Giusseppe Saglio, profesor de Medicina Interna y Hematología en la Universidad
de Turín (Italia), al principio del acto que sobre el fármaco Glivec (imatinib),
se ha celebrado en Barcelona.
El profesor Saglio destacaba los resultados del estudio IRIS, publicados el año
pasado en New England Journal of Medicine, en los que se demuestra que Glivec
prolonga significativamente la supervivencia global en pacientes con diagnóstico
reciente de LMC Ph+ en fase crónica en comparación con el tratamiento histórico.
Como explicó, “a los 60 meses, la supervivencia global de los pacientes que
recibieron imatinib como tratamiento de primera línea fue del 89,4 por ciento”.
“Antes de Glivec (imatinib), el 50 por ciento aproximadamente de los pacientes
progresaba a las fases más avanzadas de la LMC Ph+ tras sólo 3-5 años, y la
supervivencia era, por lo general, corta en estos pacientes”, destacaba
Giusseppe Saglio en este acto, quien añadía que “esta cifra tiene en cuenta las
muertes por todas las causas, y que sólo hubo un cinco por ciento de defunciones
relacionadas directamente con la LMC, porque no respondían al imatinib”. Por
este motivo es importante, en opinión de este experto, supervisar la respuesta
de los pacientes que reciben este tratamiento durante los primeros 12-18 meses,
“para identificar aquellos que tienen una mejora a nivel funcional y que, por lo
tanto, están fuera de riesgo de progresión de la enfermedad, de los que no
tienen una respuesta adecuada”.
Coincidiendo con Saglio, el profesor Francisco Cervantes, consultor senior del
Servicio de Hematología del Hospital Clínico de Barcelona, recalcaba que “a lo
largo de los primeros meses de aplicar el tratamiento es muy importante observar
el estado de la enfermedad, tanto a nivel molecular como citogenético, pues si
no vemos una respuesta adecuada de los pacientes con LCM Ph+ y que están
recibiendo Glivec como tratamiento, habrá que aumentar la dosis, o introducir
nuevos inhibidores, así como contemplar la opción del trasplante como última
alternativa”.
Bajo nivel de toxicidad y alta tolerancia
Respecto a los posibles efectos secundarios de Glivec, el estudio IRIS ha
demostrado que la mayoría de los pacientes tratados con este fármaco
experimentaron en algún momento acontecimientos adversos, (náuseas, edema
superficial, calambres musculares, exantema, vómitos, diarrea, hemorragia,
fatiga, cefalea, artralgias, tos, mareo, dispepsia y disnea, así como
neutropenia y trombocitopenia), “pero que en su mayor parte fueron leves, pues
el tratamiento sólo se suspendió debido a acontecimientos adversos en el dos por
ciento de los pacientes en fase crónica, en el tres por ciento en fase acelerada
y en el cinco por ciento de los pacientes en crisis blástica”, según explicó
Giusseppe Saglio. Asimismo, el profesor Francisco Cervantes, señaló que “la
adherencia de este tratamiento en sangre no suele ser un problema en estos
momentos”, así como que es poco frecuente que se den casos de resistencia.
Finalmente, los profesores Saglio y Cervantes comentaban que a través de la red
europea Leukemia.net, que engloba la experiencia de distintos investigadores
internacionales en el ámbito de la LMC, “se están elaborando recomendaciones
para tratar a los pacientes que sufren esta dolencia, con la finalidad de
armonizar la metodología en el diagnóstico y en el tratamiento”.
Glivec, para tratar tumores del estroma gastrointestinal
En el acto se habló, asimismo, de una nueva indicación de este fármaco. Así, y
según destacaron estos expertos, también está aprobado en la Unión Europea, en
Estados Unidos y en otros países para el tratamiento de pacientes con tumores
gastrointestinales (GIST) Kit (CD117) positivo, que no se pueden extirparse
quirúrgicamente y/o que presentan metástasis.
Fuente: Europa Press
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Año VIII, N° 131, Junio 2007