Aunque son sólo una pequeña fracción del número total, dirigen el crecimiento y metástasis del cáncer.


Investigadores del Hospital Infantil de Boston (Estados Unidos) han identificado las células madre cancerígenas del rabdomiosarcoma (RMS), el sarcoma de tejido blando más común en la infancia. Las conclusiones de la investigación se publican en la revista Genes & Development.

En función de la histología de las células cancerosas, existen diferentes subtipos de RMS. El rabdomiosarcoma embrionario (RMSE) es el subtipo más común y se diagnostica en niños de menos de 15 años en la región de la cabeza, cuello y el tracto genitourinario.

Los investigadores, dirigidos por Leonard Zon, han desarrollado un modelo animal para identificar y probar dianas terapéuticas de la forma humana de la enfermedad. Los científicos activaron por medios artificiales el mecanismo RAS para inducir RMSE en una variedad desarrollada genéticamente. Algunos individuos desarrollaron tumores visibles a los diez días de edad.

A través de este modelo los científicos pudieron identificar las células que dan origen a los tumores de RMSE y una nueva firma genética que subyace a la progresión de la enfermedad en animales y pacientes humanos. Las células madre del cáncer constituyen sólo una pequeña fracción del número total de células del tumor. Sin embargo, son capaces de dar lugar a otras células cancerígenas y por ello dirigen el crecimiento y metástasis del cáncer. Para evitar la recurrencia y la progresión, las terapias a largo plazo deben dirigirse a la población de células madre del cáncer autorrenovable.

Según Zon, "el modelo experimental utilizado (pez cebra), es el ideal para los métodos genéticos químicos que de forma específica inactivan los mecanismos del cáncer que hemos identificado en el estudio. La identificación de fármacos que inactiven estos mecanismos en las células madre del cáncer de RMSE podrían tener posteriores implicaciones para el tratamiento de los pacientes con la enfermedad".


Fuente: Europa Press


   Año VIII, N° 131, Junio 2007