Un trasplante de pulmones a un portador del virus del sida se realizó en Palermo, Italia, en la primera intervención de esta clase en el mundo.
El trasplante fue practicado por un equipo encabezado por
Bruno Gridelli, director médico científico del Istituto Mediterraneo per i
Trapianti e Terapie ad Alta Specializzazione de Palermo.
El paciente es un adulto afectado por insuficiencia respiratoria terminal y por
el virus del sida. Hasta hoy, en el mundo se habían hecho trasplantes de hígado,
riñones y riñones-páncreas a portadores del virus.
"La intervención de trasplante bipulmonar -dijo Gridelli- no presentó problemas
especiales y el curso posoperatorio es excelente; este trasplante confirma el
excelente nivel que las trasplantología alcanzó en nuestro país gracias al
trabajo en común de muchos profesionales de la salud".
La posibilidad de hacer trasplantes a pacientes seropositivos, explicó el
infectivólogo Paolo Grossi, coordinador de su especialidad en el Instituto y
miembro de la Consulta Nacional de Trasplantes, "deriva de un nuevo tipo de
medicamentos muy eficaces para tratar la infección de sida".
Ignazio Marino, presidente de la Comisión de Sanidad del Senado que en 2001 hizo
en el mismo Instituto el primer trasplante de riñón de un viviente a un
seropositivo, dijo que "comenzó un nuevo capítulo de la cirugía italiana en
beneficio de los pacientes, que cancela la discriminación hecha en el pasado por
motivos que no eran científicos".
Marino recordó que su trasplante de riñón fue acompañado "por muchas
controversias y animosidades". "El entonces ministro de Salud -recordó- dijo que
era una intervención prematura y que sus resultados iban a ser desastrosos,
aunque el anuncio de hoy escribe una página de la vida científica del país y de
vida profesional que llenan de felicidad".
El paciente a quien trasplantó el riñón, agregó Marino, está bien y "me envía
fotos veraniegas en el mar o invernales en la nieve o mientras prepara el árbol
de Navidad". Aquel primer trasplante a un seropositivo, como los que siguieron,
no fue una osadía, sino fruto del trabajo de equipo interdisciplinario.
En los últimos diez años se dieron pasos enormes en los trasplantes a pacientes
seropositivos. En efecto, en 1998, según un sondeo de la revista de la
especialidad "Transplantation", más del 90 por ciento de los cirujanos era
contrario a trasplantar un órgano a aun paciente portador del virus del sida.
Fuente: Ansa
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Año VIII, N° 131, Junio 2007