Las ventas de preservativos han caído en el mercado nacional un 0,8 por ciento en 2006, según fuentes del sector. Desde 2003, la enfermedades de transmisión sexual (ETS) han experimentado un repunte en España y los epidemiólogos lo atribuyen a la práctica de relaciones sexuales no protegidas.
En 2006 se vendieron en España un millón de preservativos
menos que el año anterior (129 millones frente a 128). Los jóvenes le han
perdido el miedo al SIDA y lo utilizan principalmente como método barrera ante
embarazos no deseados, afirma un portavoz de la empresa Control.
El secretario general de la Federación Española de Sociedades de Sexología,
Carlos San Martín Blanco, cree, según dijo a Efe, que esos datos demuestran que
"el modelo de educación sexual, estrictamente sanitario y condicionado por el
SIDA, no ha resultado útil".
"Ha sido un modelo poco exitoso porque ha asociado la sexualidad con el riesgo,
con el peligro", agrega el especialista, que pone como ejemplo el adoptado por
la comunidad homosexual que "ha sabido entender la protección como una decisión
personal de gestionar la sexualidad de una manera segura".
No obstante, el Ministerio de Sanidad lanzó una campaña el pasado mes de abril
dirigida a hombres con prácticas homosexuales, tras constatar que, aún siendo la
población más concienciada en la prevención, "en los últimos años ha disminuido
la percepción del riesgo entre este colectivo".
El optimismo existente ante las terapias antirretrovirales, el cansancio en el
uso del preservativo y la falta de información o una vivencia lejana del
VIH/SIDA entre los más jóvenes, están provocando un aumento de las prácticas
sexuales no seguras, porque existe una menor percepción del riesgo y de la
gravedad de la infección, según Sanidad.
El 41% no utiliza el preservativo
Un estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre Hábitos Sexuales de
los Españoles, publicado en 2003, constataba que el 41 por ciento de la
población no utilizaba preservativo con parejas ocasionales. La baja percepción
de riesgo de transmisión heterosexual del VIH constituía una de las principales
conclusiones de esa encuesta. Los últimos datos del Ministerio de Sanidad
-próximamente se publicará una nueva oleada- reflejan que mientras que la
prevalencia del SIDA continua en su línea descendente -el número de casos bajó
un 17,5 por ciento en 2005-, enfermedades como la sífilis y la gonococia han
experimentado de 2003 a 2005 un repunte de 2,19 a 2,90 por 100.000 habitantes y
de 2,55 a 2,72, respectivamente.
El último informe de vigilancia epidemiológica realizado por el Ministerio de
Sanidad sobre el período 1995-2005 reflejaba un claro descenso en los
diagnósticos de ETS en los primeros años de ese período, al que siguió una etapa
de estabilidad, interrumpida en 2003 con un leve aumento progresivo de los
casos.
Los especialistas del Grupo Español para la Investigación de Enfermedades de
Transmisión Sexual (GEIETS) constataron esta tendencia en su XIII reunión
celebrada en Valencia y reclamaron nuevas campañas como las que proliferaron en
los años 80 y 90 contra el SIDA.
"Ahora que se ha logrado estabilizar la enfermedad se ha bajado la guardia y
estamos volviendo a diagnosticar enfermedades que hacía mucho años que no
veíamos", dijo en esa reunión Antonio Rodríguez Pichardo, coordinador del GEIETS.
La prevención incumbe a todos
El director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo, Manuel
Oñorbe, consideró en declaraciones a Efe que la lucha contra el SIDA y las ETS
"incumbe a las administraciones, que debemos seguir incidiendo en la importancia
de la prevención, especialmente del uso del preservativo, pero también a todos
los ciudadanos".
"Debemos ser conscientes de la importancia de no bajar la guardia en este
terreno, de no dejar que disminuya la percepción del riesgo ante estas
enfermedades", agregó Oñorbe, quien afirmó que el departamento ha puesto "la
prevención en el lugar central de las políticas que estamos desarrollando en
este ámbito".
Según los datos facilitados por este departamento, en el periodo 2004-2007 el
Ministerio invirtió 4.642.670 euros en campañas nacionales de prevención del
SIDA y de enfermedades de transmisión sexual, algunas de ellas incidiendo
concretamente en el uso del preservativo. Para este año, afirma, prepara una
nueva campaña de lucha contra el SIDA y las ETS.
Fuentes del Ministerio puntualizaron que éste es el dinero que se gasta en
campañas nacionales, ya que la gestión directa depende de las comunidades
autónomas. En cuanto a la Secretaría del Plan Nacional sobre el SIDA en la
presente legislatura la inversión para asuntos de prevención ha sido de
53.838.240 euros.
Esta cifra se desglosa en 19.232.400 euros transferidos a comunidades autónomas
para los objetivos de prevención del Plan Nacional; actividades ejecutadas
directamente por la Secretaría en temas de prevención, 17.446.400; para el
desarrollo del plan multisectorial del sida, 7.248.080, y subvenciones a ONG
para campañas de prevención, 9.911.660.
Erotizar el preservativo
Un estudio sobre hábitos sexuales en la población universitaria de Cantabria en
2003 constató que se estaba produciendo un fenómeno, "monogamia seriada", según
dijo a Efe el doctor San Martín, también coordinador del Centro Interdisciplinar
de Psicología y Salud, CIPSA de Santander. Consiste en que las parejas jóvenes
inician una relación, al principio se protegen con preservativo, pero
transcurridos dos o tres meses renuncian a utilizarlo.
Pocos meses después dejan esa relación, inician una nueva, y repiten esa pauta
de comportamiento "que les expone a una situación de mucho más riesgo que si con
cada pareja mantuvieran una actitud de protección más permanente". Una de las
consecuencias de la falta de protección en las relaciones sexuales es el aumento
de las interrupciones voluntarias del embarazo que en 2005 crecieron, según las
cifras del Ministerio de Sanidad, en un 7,86 por ciento más que el año anterior.
Nos encontramos con un problema educacional "porque el modelo de educación
sexual que tenemos, de manera oficial es inexistente. La educación sexual no
está reglada", explica el doctor San Martín. Todavía existen problemas
relacionados con el tema de género. Hay muchas chicas conscientes de que tienen
que protegerse, pero los chicos en muchas ocasiones se niegan a utilizar el
preservativo.
"Tienen una visión negativizadora que incluso les produce problemas de
erección", afirma San Martin. Los chicos "no erotizan el preservativo, no lo
incluyen como un ingrediente erótico más, sino que lo perciben como un cuerpo
extraño". Todo ello lleva a que la chica acceda a una relación de riesgo, lo que
produce "ese aumento constante de embarazos no deseados en mujeres
adolescentes".
Fuente: Efe
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Año VIII, N° 129, Abril 2007