El tratamiento con estatinas podría disminuir el daño causado por el cáncer de pulmón y retrasar la progresión de la enfermedad.
El trabajo comparó los efectos de las estatinas en 182
fumadores y 303 exfumadores con una edad media de 66 años. Cada persona fue
sometida a dos pruebas pulmonares al inicio y al final del estudio y fueron
clasificadas en función del daño pulmonar que presentaban: 319 padecían
enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), 99 tenían enfermedad pulmonar
restrictiva y 67 presentaban una función pulmonar normal. En total, 238
pacientes tomaron estatinas.
Los resultados mostraron un descenso de la función pulmonar del 12,8 por ciento
en el grupo de control, frente al 2,5 por ciento del de estatinas. Asimismo, la
capacidad vital forzada bajó un 10,3 por ciento en los controles en comparación
con el 1,3 de los tratados con estatinas.
El efecto beneficioso de las estatinas es significativo independientemente del
tipo de cáncer de pulmón y del hecho de que el paciente continúe fumando o haya
abandonado este hábito. De hecho, en los pacientes con EPOC el descenso de la
tasa de urgencia respiratoria y de hospitalizaciones descendió un 35 por ciento.
Los autores desconocen si la disminución de la pérdida de la función pulmonar o
la prevención del enfisema pueden traducirse en una disminución del cáncer de
pulmón. Es posible que la terapia con estatinas consiga frenar la progresión del
cáncer de pulmón, pero en ningún caso podría poner fin a la enfermedad. Por
ello, se debería hacer hincapié en la prevención, especialmente entre los
fumadores, ya que el tabaquismo es el principal responsable de este tumor.
Fuente: SECPYR
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Año VIII, N° 127, Febrero 2007