En experimentos con ratones, dos grupos de investigadores reconstituyeron una protección endógena del cuerpo contra el cáncer y lograron reprimir el desarrollo de tumores cancerígenos.


Posiblemente, este mecanismo podrá ser aplicado en el futuro en los seres humanos, escribieron los expertos en la revista científica británica “Nature”, en su versión online.
En el centro de las investigaciones de los dos grupos de investigadores estuvo el gen p53, que tiene un papel en más de la mitad de todos los casos de cáncer en seres humanos.
En organismos sanos, el p53 tiene la tarea de evitar la división de células defectuosas. Si en el momento de la duplicación del ADN se producen irregularidades, el p53 lo reconoce y frena la división de las células involucradas.
Para evitar daños mayores, el gen p53, que pertenece a la clase de genes supresores tumorales, puede desencadenar también la apoptosis (muerte celular programada o autodestrucción celular) . Si desparece la protección, por ejemplo por una mutación, con frecuencia aparece un cáncer.
El grupo de Wen Xue del Laboratorio de Cold Spring Harbor, en el estado norteamericano de Nueva York, creó ratones, en los cuales, a través de un artificio genético, el p53 se podía activar en un determinado momento. Hasta entonces, los roedores estaban sin protección.
Luego de que en los ratones se formaran tumores, los científicos activaron la protección natural.
El resultado: en poco tiempo, los tumores se redujeron. Los expertos explicaron que en el experimento, como consecuencia de la activación del p53 hubo una alta respuesta inmune ante las células descontroladas.
Resultados similares fueron informados por un grupo de científicos encabezados por Andrea Ventura del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge, estado de Massachusetts.
En un comentario en “Nature” , Norman Sharpless de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, escribió que en vista de los trabajos realizados, hay motivos para tener un cauto optimismo.
Posiblemente, la reactivación del gen p53 o de las proteínas para las cuales codifica podría restablecer el efecto original de supresor de tumores. “Aun en tumores desarrollados, podría tener éxito terapéutico”, opinó Sharpless.
Sin embargo, no está claro cómo se podría hacer para restablecer el funcionamiento correcto de este gen en pacientes con cáncer.
Una posibilidad sería reemplazar genes p53 defectuosos en tejidos cancerígenos por copias intactas. Sin embargo, aún se está lejos de las técnicas que se podrían aplicar a gran escala.


Fuente: DPA


   Año VIII, N° 127, Febrero 2007