Científicos estadounidenses han determinado que el mecanismo genético que promueve el desarrollo tumoral también puede ser el instrumento para suprimirlo.
En un estudio que publicará el martes próximo la revista "Cancer
Cell", los investigadores de la Universidad de California aseguran que su
descubrimiento podría abrir el camino para desarrollar un nuevo tipo de la
terapia contra el cáncer.
Según Don Cleveland, profesor de Medicina Molecular y Celular del Instituto
Ludwig de Investigaciones Oncológicas, el descubrimiento tuvo su punto de
partida en una teoría planteada hace casi un siglo por el biólogo alemán Theodor
Boveri.
Esa teoría señala que la causa de los tumores cancerosos es la posible
existencia de células llamadas aneuploides con cromosomas extras o ausentes.
"Nos preguntamos si el número incorrecto de cromosomas contribuía al desarrollo
tumoral o era una consecuencia del daño acumulado en las células cancerígenas",
señaló Cleveland.
Con el fin de poner a prueba la teoría de Boveri, los científicos crearon y
analizaron modelos de ratones que tenían células con un número variable de
cromosomas.
"Descubrimos que, con la edad, tener células con una composición errónea de
cromosomas tenía como resultado un mayor número de tumores espontáneos", indicó
Cleveland.
Pero el descubrimiento más inesperado fue que cuando se agregaron errores
genéticos en las células de los roedores se produjo una desaceleración del
crecimiento tumoral, manifestó.
Los investigadores también estudiaron ratones a los que les faltaba un gen de
supresión tumoral el cual actúa para evitar el crecimiento celular.
Si este gen sufre una mutación, el individuo (en este caso el ratón) es más
propenso al desarrollo de cáncer en los tejidos donde ocurre esa mutación.
"Cuando creamos ratones a los que les faltaba el gen de supresión tumoral que
también tenía un alto nivel de aneuploides, el desarrollo tumoral se redujo de
manera considerable", indicó.
En su estudio los investigadores señalan que en el futuro sería posible el
desarrollo de lo que califican como una "terapia de aneuploides" mediante la que
se emplearían células de ese tipo para destruir tumores causados por la mutación
de los genes de supresión tumoral.
"Este estudio abre toda una serie de objetivos terapéuticos potenciales para el
cáncer", señaló Beth Weaver, del Departamento de Medicina Celular y Molecular de
la Universidad de California, y autora de la investigación.
"Al aumentar el nivel de lesiones genéticas, podremos matar esas células
tumorales", planteó.
Fuente: EFE
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Año VIII, N° 126, Enero 2007