Israel ha recomendado a la organización Mundial de la Salud (OMS) que aliente al Tercer Mundo a realizar la circuncisión como medida preventiva contra el virus del Sida.
La recomendación fue hecha por un grupo de expertos israelíes
a una delegación de la OMS que se encuentra en la zona, informa el diario
israelí 'The Jerusalem Post' en su edición de hoy.
Investigaciones sobre el tema indican que seis de cada diez hombres
circuncidados son inmunes al contagio del virus HIV, medida que puede ayudar a
controlar la propagación de la enfermedad en el mundo en desarrollo.
Judíos y musulmanes practican la circuncisión a sus varones por convicción
religiosa -en recuerdo del Pacto de Abraham con Dios-, y en el mundo la
proporción de hombres circuncidados es del 20 por ciento.
Los expertos israelíes recomiendan que esa operación, en la que se le corta el
prepucio, sea realizada a adultos y bebés que viven en los países del mundo en
desarrollo, según el diario.
Tim Farley, del departamento de Reproducción e Investigación de la OMS, y
Timothy Hargreaves, asesor de esa organización, presenciaron ayer esta operación
en el hospital Misgav Ladach de Jerusalén, practicada a un inmigrante ruso judío
de 21 años que no había sido circuncidado al nacer.
El proceso duró unos 20 minutos, y tras la intervención, hecha por un médico
ultraortodoxo, el paciente regresó a casa por sus propios medios.
Inon Schenker, director del Proyecto Sida en Jerusalén y especialista en la
prevención de la enfermedad, dijo al diario que en los últimos años más de
20.000 niños, adolescentes y adultos israelíes -inmigrantes de los países de
Europa del Este, Etiopía y convertidos al judaísmo- se han sometido a la
circuncisión ritual.
Los expertos de la OMS se interesaron más en la práctica en adultos que en
niños, para los que la posibilidad de contagio no es inminente por el mero hecho
de que no son sexualmente activos.
No obstante, los especialistas israelíes recomendaron una campaña de
circuncisiones desde la lactancia, y agregaron que en este caso puede ser
realizada por personas que no son médicos, como lo hacen generalmente los
rabinos que circuncidan a bebés.
En Israel la circuncisión ritual de bebés la llevan a cabo cientos de rabinos
ultraortodoxos -llamados 'mohel'-, y sólo cuando el interesado es ya niño,
adolescente o adulto se recurre a los urólogos. En el país sólo una treintena de
estos especialistas -todos ellos religiosos- realizan la circuncisión.
Schenker también recordó el caso de la población musulmana, que sigue el mismo
rito, pero no a los ocho días del nacimiento, como en el judaísmo, sino hasta
los 13 años.
En su caso, la intervención la hacen personal religioso, enfermeros varones y un
pequeño grupo de médicos, generalmente en casa o instalaciones sanitarias.
A pesar de su recomendación, el facultativo israelí aclaró que la circuncisión
no debe transmitir el mensaje erróneo de que los que la han pasado son inmunes
al virus del Sida, porque según las estadísticas cuatro de cada diez se
contagiarán igualmente.
Fuente: EFE
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Año VII, N° 125, Diciembre 2006