La pronta detección de tumores con exámenes de tomografía computarizada sería determinante en el pronóstico de vida de víctimas de este mal, principal causa de deceso por cáncer en Estados Unidos.


Investigadores del Hospital Presbyterian & Weill Cornell en Nueva York reportaron que millones de vidas se podrían salvar si el cáncer pulmonar se detectara en forma temprana con exámenes de tomografía computarizada y se tratara de inmediato, cuando todavía se puede curar.

Lo que está en juego es mucho: a pesar de que los índices de mortalidad de otros cánceres han disminuido, el pulmonar es la principal causa de fallecimiento por cáncer en Estados Unidos, donde cada año esta enfermedad mata a 160,000 personas, es decir, la vasta mayoría de los pacientes.

Durante años los doctores pensaron que era muy poco lo que podía hacerse por el cáncer pulmonar, pero ahora, con equipos más sensibles, muchos están reconsiderando esa opinión.

“Sería posible prevenir 80 por ciento de las muertes”, expresa la doctora Claudia Henschke, principal autora del estudio y profesora de Radiología y Cirugía Cardiotorácica en la Facultad de Medicina Weill Cornell.

En el estudio, que se publicó en “The New England Journal of Medicine”, tomaron parte 31,000 personas en siete países. Los involucrados incluyeron a fumadores y ex fumadores, pero también a personas en Japón que nunca habían probado un cigarro, que se sometieron a estudios de TC.

Los exámenes descubrieron 484 cánceres de pulmón, de los cuales 412 estaban en una etapa muy inicial. Luego los investigadores monitorearon a esos pacientes durante un tiempo promedio de tres años después de que les detectaron el tumor. Pasados los tres años, la mayoría de los pacientes seguía con vida. Los investigadores proyectaron que el 80 por ciento de los pacientes con cáncer en etapa inicial vivirían diez años después del diagnóstico.


Fuente: The New York Times


   Año VII, N° 124, Noviembre 2006