Un síndrome renal agudo provocado por medicinas contaminadas cobró la muerte de dos personas más para aumentar a 34 la cifra de fallecidos por ese mal, en medio de la preocupación de las autoridades de que haya gente que aún esté ingiriendo esos fármacos.


No se dieron detalles de las dos nuevas muertes, que son las más recientes registradas desde el lunes, cuando se había anunciado el deceso de dos pacientes más.

Hasta el momento se reportan 82 casos por toxicidad, incluyendo los 34 fatales, 44 pacientes hospitalizados y cuatro que se atienden en sus casas o de forma ambulatoria, informó el ministerio de Salud la noche del jueves.

La emergencia de salud pública se originó por la contaminación de un lote de medicamentos elaborado por el laboratorio de la Caja de Seguro Social (CSS). Dos tipos de jarabes utilizados para extraer flemas, calmar la tos y los resfriados, así como dos lociones contra las alergias, la picazón y resequedad en la piel, resultaron contaminados con dietileneglycol, una sustancia tóxica.

Las investigaciones apuntan a que una sociedad anónima local, identificada como Grupo Comercial Medicom S.A, vendió a la CSS unos 46 tanques de 55 galones cada uno de glicerina con dietileneglycol que se utilizaron en mayo del 2006 en la elaboración de esos medicamentos.

Las autoridades de salud pública lanzaron la semana pasada una campaña para recoger los fármacos con las toxinas y hacer exámenes de sangre a personas que consumieron esas medicinas u otros productos elaborados por el laboratorio. El examen consiste en medir el nivel de creatinina para conocer el funcionamiento de los riñones.

Unas 49.000 pruebas de ese tipo se han realizado hasta el momento en todo el país, pero el ministerio de Salud señaló que "aún el mensaje no ha llegado a algunas personas", y teme que estén consumiendo alguno de los productos dañados.

La institución urgió a la población a no consumir el jarabe sin azúcar expectorante contra la tos, la difenhidramina recetada en resfriados y las lociones de uso externo calamina y pasta al agua.

En tanto, dos directivos de Medicom S.A se mantienen detenidos. El jueves, un tribunal de justicia ordenó la liberación del abogado Marco Murillo, al que se menciona como agente residente de esa sociedad.

De acuerdo a las investigaciones, Medicom S.A compró la glicerina a la empresa española Rasfer Internacional. El fiscal auxiliar, Luis Martínez, dijo que Medicom adulteró la fecha de expiración de ese insumo utilizado en la producción de medicamentos.

El síndrome ha afectado mayormente a personas de más de 60 años y con historial de sufrir enfermedades como diabetes, presión arterial alta e insuficiencia renal. Los pacientes presentan síntomas como vómitos, diarreas y dificultades para orinar. En los casos fatales, el enfermo sufre el colapso de su sistema renal y daños neurológicos.

"Es una cosa que nos tiene preocupados a todos, especialmente los que somos empleados y nos atendemos con la Caja de Seguro Social", dijo hace poco a la AP Armando Johnson, 41 años, quien con su esposa Zunilda y dos de sus tres hijos, Elías y Jaira, se hicieron la semana pasada la prueba de creatinina porque tomaron los jarabes contaminados. Los cuatro salieron bien, aunque tienen que someterse a un segundo examen.


Fuente: El Nuevo Herald


   Año VII, N° 124, Noviembre 2006