La cantidad de VIH no se relaciona con el estado del sistema inmune en el 90% de los casos. El trabajo plantea la necesidad de buscar otros indicadores de evolución.
Los resultados de un estudio publicado en la revista 'JAMA'
podrían cambiar la forma de tratar a los pacientes infectados con el virus de la
inmunodeficiencia humana (VIH). Según esta investigación, el nivel de VIH, o
carga viral, no pronostica la evolución de la enfermedad ni es un buen indicador
del momento en que una persona debe iniciar la terapia antirretroviral.
No todas las personas que se contagian con el VIH evolucionan de la misma
manera. Para conocer cómo progresa la enfermedad, los médicos se basan
principalmente en dos marcadores: el nivel de un tipo de células defensivas
(CD4) y la carga viral, o la cantidad de virus en sangre.
Hasta ahora se pensaba que si el virus se multiplicaba mucho y su presencia
aumentaba afectaba directamente a las células que se encargan de mantener
alejadas las infecciones oportunistas. De ahí, que si la concentración de VIH
era alta o los CD4 disminuían por debajo de 500 copias se aconsejaba comenzar
con el tratamiento antirretroviral. El trabajo realizado por científicos del
Centro de Investigación para Sida del Centro Médico Case en Cleveland, Ohio (EEUU),
va a cambiar el criterio de los especialistas a la hora de tratar a sus
pacientes.
El estudio incluyó repetidos análisis de más de 2.800 individuos, recién
diagnosticados o crónicos. Tras revisar los datos de las pruebas analíticas, los
investigadores observaron que sólo en una pequeña proporción de estos
seropositivos, entre un 4% y un 6%, el descenso de sus CD4 podrían explicarse
por el nivel del virus en sangre. En el resto, más de un 90%, el declive de las
células defensivas no se relacionó con la cantidad de VIH.
Implicaciones
"Los resultados de este estudio pueden tener profundas implicaciones en nuestra
forma de entender cómo el VIH causa la enfermedad y en nuestra manera de manejar
a los pacientes", explica el doctor Benigno Rodríguez, principal autor del
trabajo. "Esperamos que esta investigación sirva para dar un impulso a un mayor
conocimiento de los mecanismos del VIH que inducen a un daño del sistema inmune
y para el diseño de estrategias para bloquear esos mecanismos".
Las guías actuales sugieren considerar el nivel de carga viral como un elemento
de decisión para evaluar la progresión del paciente, aunque la mayoría
consideran este dato como opcional. "Nuestros resultados muestran que la
concentración de VIH en plasma sólo explica una pequeña proporción de la
disminución de las células CD4 [...] El papel del VIH a la hora de decidir
cuándo iniciar el tratamiento en estos pacientes es también limitado", afirman
los autores.
En un editorial, que también publica 'The Journal of the American Medical
Association', varios especialistas evalúan este trabajo. Según estos expertos,
el presente estudio acentúa todos los aspectos que no se conocen de la
infección. "¿Qué factores explican el otro 90% [cuando el deterioro del sistema
inmune no viene explicado por un nivel elevado de la carga viral]", se
preguntan.
Ese interrogante, según apunta el editorial, todavía no se conoce, aunque ya se
podrían indicar otros factores. Una causa de la progresión podría estar en las
características genéticas del paciente. Actualmente se sabe que ciertos patrones
del sistema HLA, (un conjunto de antígenos específicos) se asocian con una
progresión más lenta y también que algunos individuos con determinadas
mutaciones en algunas proteínas avanzan más lentamente.
Otro aspecto que todavía no se conoce por completo es lo que ocurre en la fase
aguda de la enfermedad. En un primer momento, la infección podría causar
profundos daños al sistema inmune del paciente que posteriormente no se refleje
con el nivel del virus en sangre.
Buscar nuevos tratamientos
"La activación del sistema inmune durante la fase crónica de la infección es
también importante y puede ser mejor predictor de progresión de la enfermedad
que el nivel de carga viral", afirman los editorialistas. Recientes estudios
describen que un tipo de proteínas, la PD-1, podría tener un gran papel en la
evolución de la enfermedad.
El estudio realizado por Rodríguez y sus colabores "puede tener varias e
importantes implicaciones clínicas [...] la carga viral no puede predecir si la
enfermedad va a progresar rápidamente. Las guías actuales de tratamiento en el
mundo desarrollado han reconocido progresivamente el limitado papel de la carga
viral a la hora de tomar esta decisión y cada vez más apuntan a la importancia
del número de CD4", explica el editorial.
A pesar de que en las últimas dos décadas las terapias se han focalizado en la
reducción de la carga viral (antivirales), los resultados del estudio, indican
estos expertos, aconsejan fomentar investigaciones para el desarrollo de otro
tipo de tratamientos. Según estos especialistas, se debería insistir en la
búsqueda de fármacos o productos que pudieran actuar contra los otros mecanismos
que influyen en la evolución de la enfermedad y no sólo en la cantidad del virus
en sangre.
Fuente: elmundo.es
![]()
Año VII, N° 123, Octubre 2006