El reemplazo valvular también se ha beneficiado de las técnicas endovasculares, ya que cada vez son más los casos en los que se puede reemplazar la válvula aórtica con técnicas percutáneas.
El implante percutáneo de prótesis valvulares aórticas ofrece
buenos resultados, "aunque por el momento los modelos son muy rígidos", ha
explicado Eulogio García, de la Sección de Cardiología Intervencionista del
Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, y director de la IV edición del TEAM
(Terapia Endovascular y Miocárdica), que se está celebrando en Madrid.
Los modelos que estamos utilizando no son flexibles e incluyen una válvula de
pericardio equino. Se introduce con una endoprótesis y con un balón, que cuando
llega a la válvula aórtica que se debe reemplazar, se infla y se queda
implantada la nueva válvula, "como se hace con las angioplastias con balón".
Por el momento, la prótesis valvular que se está implantando tiene 26 milímetros
y la rigidez propia del catéter que la transporta, pero se espera disponer de
prótesis más flexibles a corto plazo.
Las indicaciones aún se encuentran en fase de estudio, "pero ahora se están
haciendo en pacientes con contraindicación absoluta de cirugía. En el estudio
Revive II se incluyen pacientes en los que no es buena indicación la cirugía,
con lo cual se espera mejorar los resultados obtenidos en otras series".
García también ha comentado que se tiene experiencia en el reemplazo de la
válvula pulmonar, aunque no es una patología muy frecuente.
Sí es necesario reemplazar dicha válvula en pacientes con cardiopatías
congénitas que se deben someter a grandes cirugías que dañan de forma colateral
la citada válvula.
Reparación de la mitral
En cuanto a la patología de la válvula mitral, García ha recordado que se
emplean dos técnicas de reconstrucción: en la primera se inserta un clip para
coaptar la lesión, y en la otra se implanta un aro que se aprieta y se reduce el
daño producido por la lesión valvular. Ted Feldman, de la Universidad de
Chicago, ha presentado datos de 76 casos de tratamiento con clip. El 80 por
ciento está libre de enfermedad. No obstante, la sustitución completa de la
prótesis por vía endovascular necesita más investigación.
Otro campo donde se está trabajando es en el de las endoprótesis farmacoactivas.
Después de la controversia surgida en el Congreso Mundial de Cardiología,
celebrado en Barcelona, sobre si aumentan la trombosis, García ha insistido en
que el riesgo a los tres años es del 0,4 por ciento y que "los beneficios
superan ampliamente este riesgo".
Según Antonio Serra, de la Sección de Cardiología Intervencionista del Hospital
del Mar, de Barcelona, y codirector del curso, los nuevos avances vendrán de la
mano de la combinación de fármacos que se liberen en las endoprótesis y en los
polímeros. "Se trabaja en endoprótesis que liberen unos fármacos que eliminen la
inflamación y la proliferación y otros que favorezcan la epitelización".
En cuanto a los polímeros, Serra ha destacado que se intenta conseguir un
polímero biocompatible para lograr una integración con la pared vascular, "pero
aún estamos en la primera fase de la investigación".
Por su parte, Andrés Iñiguez, del Área de Cardiología del Complejo Hospitalario
de Vigo, y también codirector del curso, ha recordado que cerca del 70 por
ciento de las endoprótesis que se implantan en España son farmacoactivas, aunque
esta cifra varía entre los centros y en las diferentes comunidades autónomas.
Las indicaciones de la implantación endovascular se encuentran en fase de
estudio, pero se espera disponer de prótesis más flexibles.
Fuente: Associated Press
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Año VII, N° 123, Octubre 2006