El Comité Consultivo de Bioética de Cataluña (CCBC) ha hecho público hoy un informe en el que aboga por modificar el Código Penal para despenalizar la eutanasia, siempre que se aplique en los casos de enfermos graves o terminales y bajo su consentimiento escrito.
El CCBC, órgano asesor de la Generalitat que preside la
catedrática de Etica Victória Camps, ha presentado hoy este documento, elaborado
a petición de la consellería de Salud, en plena polémica sobre si esta práctica
debe estar amparada por la ley, tras conocerse el caso de un ciudadano italiano
enfermo de distrofia muscular que ha rogado que se le aplique la eutanasia.
El informe del Comité de Bioética se muestra partidario de la aplicación de la
eutanasia en pacientes terminales o con patología irreversible que sufren de
manera irremediable, con el objetivo de darles una muerte digna que les evite
sufrimientos.
'Debe de estar absolutamente prohibido, por ejemplo, practicar la eutanasia en
ancianos que no estén gravemente enfermos', ha señalado el doctor Rogeli
Armengol, uno de los firmantes del documento, quien ha incidido en que esta
controvertida práctica médica 'siempre tiene que ser solicitada por el propio
enfermo', pues si no 'nos encontraríamos ante un homicidio'.
Según Armengol, la aplicación de la eutanasia tiene que responder únicamente a
la voluntad del enfermo, que debe dejarla por escrito y firmada. En el caso de
los pacientes que están en coma profundo o impedidos para comunicarse, puede ser
otra persona, familiar o amigo, como representante del enfermo, quien ejerza de
interlocutor con los médicos para pedir la eutanasia.
'Nos tenemos que acostumbrar a hacer documentos de voluntad anticipada', para
que las personas que gozan de plenas facultades puedan dejar escrito si quieren
que se le aplique la eutanasia en el momento que convenga, ha indicado Armengol.
El documento consensuado por los miembros del CCBC reclama asimismo que se
extiendan y apliquen los servicios de curas paliativas 'para que el paciente no
tenga que pedir morir, sino para que pueda ser asistido porque morirá'.
Los ponentes del informe sostienen que 'el enfermo se sentirá más tranquilo y
confiará más en su médico si sabe que éste le puede ayudar a morir cuando esté
cerca del final y así lo pida o, al menos, si el enfermo sabe que el médico no
procederá de manera casi fanática a mantenerlo con vida cuando él decida que ha
llegado el momento de dejar de sufrir'.
Por eso, el Comité Consultivo de Bioética de Cataluña ha pedido abiertamente que
se reforme el Código Penal para que la aplicación de esta práctica no sea
punible 'en unas circunstancias bien determinadas'.
'En la gran mayoría de los casos la eutanasia se aplica a pacientes que morirían
igualmente en el curso de semanas o días, sufriendo de manera innecesaria', ha
remarcado Rogeli Armengol.
En la actualidad, tanto la eutanasia como la ayuda al suicidio están penalizadas
en el artículo 143 del Código Penal, en un capítulo dedicado al homicidio y sus
diferentes formas.
Por otro lado, el CCBC ha presentado hoy otro documento en el que 'desaconseja'
la clonación reproductiva, al ser un método de 'eficiencia baja y muchos
problemas asociados' en este ámbito, pero recomienda utilizar esta técnica por
motivos terapéuticos.
Así, el Comité se muestra claramente favorable a utilizar esta tecnología para
producir 'un nuevo ente' que permita derivar células madre embrionarias para
fines terapéuticos o para utilizarlas como modelo de enfermedades para probar la
eficacia de algunos fármacos.
El profesor Josep Santaló, uno de los responsables de este informe, ha explicado
que este 'ente' que surge de la transferencia nuclear 'no se le puede llamar
embrión, aunque lo parezca', pues no es fruto de una fecundación y no tiene
capacidad para desarrollar una persona.
'No sería lícito quebrar las posibilidades que abre esta técnica y no investigar
en este sentido', ha subrayado Santaló.
Fuente: EFE
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Año VII, N° 123, Octubre 2006