Científicos de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, anunciaron hoy que lograron descubrir cómo la activación de un receptor específico es esencial en el proceso de formación del axón, prolongación que permite la comunicación entre neuronas.
"El hallazgo permitiría avanzar en la búsqueda de tratamientos
para el alzheimer y el mal de Parkinson", destacó en un comunicado la
Universidad de Córdoba (centro del país).
En el comunicado, el responsable del estudio y docente de la Facultad de
Ciencias Químicas, Santiago Quiroga, indicó que la investigación logró demostrar
que para que se formen los axones "es imprescindible que se active una molécula
receptora denominada 'factor de crecimiento similar a insulina uno". Para
desarrollar un sistema nervioso maduro, las neuronas deben experimentar un
proceso de cambio, llamado diferenciación, que consiste fundamentalmente en el
crecimiento de prolongaciones (axón y dendritas). A partir del contacto entre un
axón y las dendritas o el cuerpo de otra neurona (sinápsis), se conforman las
redes neuronales que permiten la comunicación y la circulación de impulsos
eléctricos para transmitir información. Si bien la diferenciación neuronal se
produce básicamente durante el desarrollo fetal, hay determinadas regiones del
sistema nervioso donde las neuronas son capaces de cambiar y generar conexiones
en la vida adulta, como el sistema olfativo y otras áreas relacionadas con los
procesos de aprendizaje y memoria.
El cerebro de un humano adulto está integrado por alrededor de 10.000 millones
de neuronas comunicadas entre sí. Los investigadores argentinos bloquearon la
activación del receptor "factor de crecimiento similar a insulina uno" en
neuronas del hipocampo de ratones de laboratorio y así observaron que, cuando
esa molécula no está presente, es imposible que se desarrolle un axón.
Según Quiroga, encontrar y estudiar los mecanismos que gobiernan estos procesos
neuronales es "muy importante" ya que las enfermedades neuro-degenerativas, como
el alzheimer y mal de Parkinson, son muy usuales. "Esto se debe al creciente
envejecimiento de la población: al producirse la muerte en edades más avanzadas,
aumenta considerablemente el número de personas con este tipo de patologías",
explicó.
El investigador dijo que "si se trasplantan células indiferenciadas en el
cerebro, es factible que puedan generar las prolongaciones y así establecer las
condiciones apropiadas para su buen funcionamiento".
Fuente: EFE
![]()
Año VII, N° 122, Septiembre 2006