El insomnio es común en personas de más de 55 años y está asociado con una menor calidad de vida, depresión y más visitas al médico.
Los pacientes con insomnio que realizan tratamientos de
terapia cognitivo-conductual como técnicas de relajación tuvieron una mejoría
mayor en su sueño que los pacientes que recibieron hipnóticos, según un estudio
de la Universidad de Bergen (Noruega) que se publica en la revista Journal of
the American Medical Association (JAMA).
Los científicos realizaron un estudio entre enero de 2004 y diciembre de 2005
para comparar la eficacia a corto y largo plazo de la terapia
cognitiva-conductual y un medicamento hipnótico que no pertenece a la familia de
las benzodiacepinas.
El ensayo incluyó 46 adultos con una media de 61 años con insomnio primario
crónico. De los participantes 18 recibieron la intervención cognitivo-conductual
basada en información sobre higiene del sueño, restricciones a la hora de
dormir, control de los estímulos, terapia cognitiva y técnicas de relajación
progresiva; 16 tomaron el fármaco cada noche; y 12 recibieron placebo. La
duración del tratamiento fue de seis semanas, y las dos terapias activas
recibieron un seguimiento de hasta seis meses.
Los datos polisomnográficos clínicos y los diarios del sueño fueron utilizados
para determinar el tiempo total de despertares, el tiempo de sueño, la eficacia
del sueño y el sueño de ondas lentas, sólo evaluado a través de la
polisomnografía.
El tiempo total evaluado utilizando esta técnica y el sueño diario aumentaron de
forma significativa en el grupo de la intervención cognitivo-conductual a los
seis meses en comparación con las seis semanas. El grupo del fármaco hipnótico
no mostró un cambio significativo a los seis meses en la polisomnografía,
manteniendo las mejoras vistas a las seis semanas.
En comparación con los dos tratamientos activos, el tiempo total de sueño, la
eficacia de éste y el sueño de ondas lentas fueron significativamente mejores en
el grupo de la terapia cognitivo-conductual en comparación con el grupo del
fármaco al evaluarlo con la polisomnografía. El tiempo total de sueño no resultó
diferente.
Fuente: JAMA. 2006 Jun 28;295(24):2952.
![]()
Año VII, N° 120, Julio 2006