En el estudio se comprobó que los pacientes obesos con insuficiencia hepática fueron dos veces más propensos a necesitar un trasplante o fallecer que los no obesos.
Los investigadores han descubierto que la obesidad puede
conducir a las personas con insuficiencia hepática grave
a un mayor riesgo de mortalidad y otras complicaciones serias, según un estudio
del Hospital General de Massachusetts y de los Institutos Nacionales de la Salud
de Estados Unidos que se ha hecho público durante la 'Digestive Disease Week',
la reunión internacional más amplia de facultativos e investigadores en
enfermedades digestivas.
La relación entre la diabetes y la obesidad en el desarrollo de la enfermedad de
hígado graso no alcohólico ya se ha establecido con anterioridad por los
expertos, sin embargo se sabe poco sobre la relación que podría existir entre
estos factores e insuficiencia hepática grave (ALF, según sus siglas en inglés).
Los investigadores han estudiado esta posible asociación y han descubierto que
aunque la obesidad no parece más prevalente en los casos de ALF, los pacientes
que están obesos o padecen obesidad mórbida tienen una peor evolución de la
enfermedad.
Los científicos examinaron a 572 pacientes que sufrían de ALF y registraron su
índice de masa corporal (IMC), la prevalencia de la diabetes y la progresión del
paciente. El número de pacientes obesos del estudio fue consistente con la
prevalencia de la obesidad en la población general de los Estados Unidos. Sin
embargo, la puntuación media de IMC fue superior para los pacientes con ALF que
necesitaron trasplantes de hígado o murieron.
Además, los pacientes obesos con ALF fueron casi dos veces más propensos a
necesitar un trasplante o morir que los no obesos. Por último, los pacientes
obesos también fueron más de tres veces más proclives a morir tras el trasplante
que los no obesos. Debido a que muchos de estos pacientes obesos tienen la
enfermedad del hígado graso no alcohólico que deteriora la regeneración del
hígado, podrían tener menos capacidad para regenerar o recuperarse de
insuficiencia hepática grave que sus equivalentes no obesos.
Según Anna Rutherford, autora principal del estudio, aunque la obesidad podría
no ser un factor de riesgo para el desarrollo de insuficiencia hepática grave,
los pacientes obesos con la enfermedad se encuentran bajo un riesgo serio de
complicaciones graves.
Fuente: Reuters
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Año VII, N° 119, Junio 2006